6¡Cualquiera que rehúse obedecer será arrojado inmediatamente a un horno ardiente!».
17Si nos arrojan al horno ardiente, el Dios a quien servimos es capaz de salvarnos. Él nos rescatará de su poder, su majestad;
25—¡Miren! —gritó Nabucodonosor—. ¡Yo veo a cuatro hombres desatados que caminan en medio del fuego sin sufrir daño! ¡Y el cuarto hombre se parece a un dios3:25 En arameo se parece a un hijo de los dioses.!