Pular para o conteúdo
Publicidade

Isaías 65

Juicio y salvación final

1 El Señor dice:

«Estaba listo para responder, pero nadie me pedía ayuda;

estaba listo para dejarme encontrar, pero nadie me buscaba.

"¡Aquí estoy, aquí estoy!",

dije a una nación que no invocaba mi nombre.65:1 O a una nación que no llevaba mi nombre.

2 Todo el día abrí mis brazos a un pueblo rebelde.65:1-2 La versión griega dice Me encontraron personas que no me buscaban. / Me mostré a los que no preguntaban por mí. / Todo el día les abrí mis brazos, / pero ellos fueron desobedientes y rebeldes. Comparar Rm 10:20-21.

Pero ellos siguen sus malos caminos

y sus planes torcidos.

3 Todo el día me insultan en mi propia cara

al rendir culto a ídolos en sus huertos sagrados

y al quemar incienso en altares paganos.

4 De noche andan entre las tumbas

para rendir culto a los muertos.

Comen carne de cerdo

y hacen guisos con otros alimentos prohibidos.

5 Sin embargo, se dicen unos a otros:

"¡No te acerques demasiado, porque me contaminarás!

¡Yo soy más santo que !".

Ese pueblo es un hedor para mi nariz,

un olor irritante que nunca desaparece.

6 »Miren, tengo escrito mi decreto65:6 O Miren, sus pecados están escritos; en hebreo dice Miren, escrito está. delante de :

no me quedaré callado;

les daré el pago que se merecen.

, les daré su merecido,

7 tanto por sus propios pecados

como por los de sus antepasados

dice el Señor.

También quemaron incienso en los montes

y me insultaron en las colinas.

¡Les daré su merecido!

8 »Pero no los destruiré a todos

dice el Señor.

Tal como se encuentran uvas buenas en un racimo de uvas malas

(y alguien dice: "¡No las tires todas;

algunas de ellas están buenas!"),

así mismo, no destruiré a todo Israel.

Pues aún tengo verdaderos siervos allí.

9 Conservaré un remanente del pueblo de Israel65:9 En hebreo remanente de Jacob. Ver nota en 14:1.

y de Judá, para que posea mi tierra.

Aquellos a quienes yo escoja la heredarán

y mis siervos vivirán allí.

10 La llanura de Sarón se llenará nuevamente de rebaños

para mi pueblo que me busca,

y el valle de Acor será lugar de pastoreo para las manadas.

11 »Pero como el resto de ustedes abandonó al Señor

y se olvidó de su templo,

y como preparó fiestas para honrar al dios de la Fortuna

y le ofreció vino mezclado al dios del Destino,

12 ahora yo los "destinaré" a ustedes a la espada.

Todos ustedes se inclinarán delante del verdugo.

Pues cuando los llamé, ustedes no me respondieron;

cuando hablé, no me escucharon.

Pecaron deliberadamente ante mis propios ojos

y escogieron hacer lo que saben que yo desprecio».

13 Por lo tanto, esto dice el Señor Soberano:

«Mis siervos comerán,

pero ustedes pasarán hambre.

Mis siervos beberán,

pero ustedes tendrán sed.

Mis siervos se alegrarán,

pero ustedes estarán tristes y avergonzados.

14 Mis siervos cantarán de alegría,

pero ustedes llorarán de angustia y desesperación.

15 El nombre de ustedes será una maldición entre mi pueblo,

porque el Señor Soberano los destruirá

y llamará a sus verdaderos siervos por otro nombre.

16 Todos los que invoquen una bendición o hagan un juramento

lo harán por el Dios de la verdad.

Dejaré a un lado mi enojo

y olvidaré la maldad de los tiempos pasados.

17 »¡Miren! Estoy creando cielos nuevos y una tierra nueva,

y nadie volverá siquiera a pensar en los anteriores.

18 Alégrense; regocíjense para siempre en mi creación.

¡Y miren! Yo crearé una Jerusalén que será un lugar de felicidad,

y su pueblo será fuente de alegría.

19 Me gozaré por Jerusalén

y me deleitaré en mi pueblo.

Y el sonido de los llantos y los lamentos

jamás se oirá en ella.

20 »Los bebés ya no morirán a los pocos días de haber nacido,

ni los adultos morirán antes de haber tenido una vida plena.

Nunca más se considerará anciano a alguien que tenga cien años;

solamente los malditos morirán tan jóvenes.

21 En esos días, la gente habitará en las casas que construya

y comerá del fruto de sus propios viñedos.

22 A diferencia del pasado, los invasores no les quitarán sus casas

ni les confiscarán sus viñedos.

Pues mi pueblo vivirá tantos años como los árboles,

y mis escogidos tendrán tiempo para disfrutar de lo adquirido con su arduo trabajo.

23 No trabajarán en vano,

y sus hijos no estarán condenados a la desgracia,

porque son un pueblo bendecido por el Señor,

y sus hijos también serán bendecidos.

24 Les responderé antes que me llamen.

Cuando aún estén hablando de lo que necesiten,

¡me adelantaré y responderé a sus oraciones!

25 El lobo y el cordero comerán juntos.

El león comerá heno, como el buey;

pero las serpientes comerán polvo.

En esos días, nadie será herido ni destruido en mi monte santo.

¡Yo, el Señor, he hablado!».

Estes versículos te tocaram? Ore agora!

+581 estão orando agora.

Junte-se à corrente de oração.

Veja também