29 Piensen, pues, cuánto mayor será el castigo para quienes han pisoteado al Hijo de Dios y han considerado la sangre del pacto —la cual nos hizo santos— como si fuera algo vulgar e inmundo, y han insultado y despreciado al Espíritu Santo que nos trae la misericordia de Dios. 30 Pues conocemos al que dijo:
«Yo tomaré venganza;
yo les pagaré lo que se merecen»10:30a Dt 32:35..
También dijo:
«El Señor juzgará a su propio pueblo»10:30b Dt 32:36..
31 ¡Es algo aterrador caer en manos del Dios vivo!