Publicidade

Isaías 53

4 Sin embargo, fueron nuestras debilidades las que él cargó;

fueron nuestros dolores los que lo agobiaron.

Y pensamos que sus dificultades eran un castigo de Dios,

¡un castigo por sus propios pecados!

5 Pero él fue traspasado por nuestras rebeliones

y aplastado por nuestros pecados.

Fue golpeado para que nosotros estuviéramos en paz;

fue azotado para que pudiéramos ser sanados.

Veja também

Publicidade
Bíblia Online Bíblia Online

Bíblia Online • Versão: 2026-06-29_22-07-56-