Advertencias contra el pecado
1 ¡Escuchen! El brazo del Señor no es demasiado débil para no salvarlos,
ni su oído demasiado sordo para no oír su clamor.
1 ¡Escuchen! El brazo del Señor no es demasiado débil para no salvarlos,
ni su oído demasiado sordo para no oír su clamor.