8 Y a pesar de todo, oh Señor, eres nuestro Padre;
nosotros somos el barro, y tú, el alfarero.
Todos somos formados por tu mano.
8 Y a pesar de todo, oh Señor, eres nuestro Padre;
nosotros somos el barro, y tú, el alfarero.
Todos somos formados por tu mano.