Lecciones para la vida diaria
1 Hijo mío, si has salido fiador por la deuda de un amigo
o has aceptado garantizar la deuda de un extraño,
2 si quedaste atrapado por el acuerdo que hiciste
y estás enredado por tus palabras,
3 sigue mi consejo y sálvate,
pues te has puesto a merced de tu amigo.
Ahora trágate tu orgullo;
ve y suplica que tu amigo borre tu nombre.
4 No postergues el asunto; ¡hazlo enseguida!
No descanses hasta haberlo realizado.
5 Sálvate como una gacela que escapa del cazador,
como un pájaro que huye de la red.