Três cânticos de aleluia sobre a queda da Babilônia
1 Depois disso, ouvi uma alta voz semelhante à de uma grande multidão nos céus, que exclamava:
"Aleluia!
A salvação, a glória e o poder pertencem ao nosso Deus,
2 pois verdadeiros e justos são os seus juízos.
Ele condenou a grande prostituta
que corrompia a terra com a sua prostituição.
Ele cobrou dela o sangue dos seus servos".
3 E mais uma vez a multidão exclamou:
"Aleluia!
A fumaça dela sobe pelos séculos dos séculos".
4 Os vinte e quatro anciãos e as quatro criaturas viventes prostraram-se e adoraram a Deus, que estava assentado no trono, e exclamaram:
"Amém! Aleluia!".
5 Então, veio uma voz do trono, dizendo:
"Louvem ao nosso Deus,
todos vocês, os seus servos,
vocês que o temem,
tanto pequenos como grandes!".
6 Então, ouvi uma voz semelhante à de uma grande multidão, uma voz semelhante ao estrondo de muitas águas e uma voz semelhante a fortes trovões, que bradavam:
"Aleluia!
Pois reina o Senhor, o nosso Deus, o Todo-poderoso.
7 Vamos nos regozijar! Vamos nos alegrar
e dar-lhe glória!
Porque chegou a hora do casamento do Cordeiro,
e a sua noiva já se preparou.
8 Para vestir-se, foi-lhe dado
linho fino, brilhante e puro".
Ora, o linho fino são os atos de justiça dos santos.
9 O anjo me disse:
— Escreva: "Bem-aventurados os que são chamados para o banquete do casamento do Cordeiro!".
Ele acrescentou:
— Estas são as verdadeiras palavras de Deus.
10 Então, prostrei-me aos seus pés para adorá-lo, mas ele me disse:
— Não faça isso! Sou servo como você e como os seus irmãos que se mantêm fiéis ao19.10 Ou que mantêm o. testemunho de Jesus. Adore a Deus! Pois o espírito da profecia é o testemunho de Jesus.
O cavaleiro no cavalo branco
11 Então, vi os céus abertos, e eis que diante de mim havia um cavalo branco, cujo cavaleiro se chama Fiel e Verdadeiro. Ele julga e guerreia com justiça. 12 Os seus olhos são como chamas de fogo, e na sua cabeça há muitos diademas e um nome escrito que só ele conhece, ninguém mais. 13 Está vestido com um manto tingido de sangue, e o seu nome é Palavra de Deus. 14 Os exércitos dos céus o seguiam, vestidos de linho fino, branco e puro, e montados em cavalos brancos. 15 Da sua boca sai uma espada afiada, com a qual ferirá as nações. "Ele as governará com cetro de ferro."19.15 Sl 2.9. Ele pisa o lagar do vinho do furor da ira de Deus, o Todo-poderoso. 16 No seu manto e na sua coxa está escrito este nome:
Rei dos reis e Senhor dos senhores.
17 Vi um anjo que estava em pé no sol e que clamava em alta voz a todas as aves que voavam pelo meio do céu:
— Venham, reúnam-se para o grande banquete de Deus, 18 para comerem carne de reis, de generais e de poderosos; carne de cavalos e de seus cavaleiros, carne de todos — livres e escravos, pequenos e grandes.
19 Então, vi a besta, os reis da terra e os seus exércitos reunidos para guerrearem contra aquele que está montado no cavalo e contra o seu exército. 20 A besta, porém, foi presa, e com ela o falso profeta que havia realizado os sinais milagrosos em nome dela, com os quais ele enganou os que receberam a marca da besta e adoraram a imagem dela. Os dois foram lançados vivos no lago de fogo que arde com enxofre. 21 Os demais foram mortos com a espada que saía da boca daquele que está montado no cavalo. Todas as aves se fartaram com a carne deles.
1 DESPUÉS de estas cosas oí una gran voz de gran compañía en el cielo, que decía: Aleluya: Salvación y honra y gloria y potencia al Señor Dios nuestro 2 Porque sus juicios son verdaderos y justos; porque él ha juzgado á la grande ramera, que ha corrompido la tierra con su fornicación, y ha vengado la sangre de sus siervos de la mano de ella. 3 Y otra vez dijeron: Aleluya. Y su humo subió para siempre jamás. 4 Y los veinticuatro ancianos y los cuatro animales se postraron en tierra, y adoraron á Dios que estaba sentado sobre el trono, diciendo: Amén: Aleluya. 5 Y salió una voz del trono, que decía: Load á nuestro Dios todos sus siervos, y los que le teméis, así pequeños como grandes.
6 Y oí como la voz de una grande compañía, y como el ruido de muchas aguas, y como la voz de grandes truenos, que decía: Aleluya: porque reinó el Señor nuestro Dios Todopoderoso.
7 Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque son venidas las bodas del Cordero, y su esposa se ha aparejado.
8 Y le fué dado que se vista de lino fino, limpio y brillante: porque el lino fino son las justificaciones de los santos.
9 Y él me dice: Escribe: Bienaventurados los que son llamados á la cena del Cordero. Y me dijo: Estas palabras de Dios son verdaderas.
10 Y yo me eché á sus pies para adorarle. Y él me dijo: Mira que no lo hagas: yo soy siervo contigo, y con tus hermanos que tienen el testimonio de Jesús: adora á Dios; porque el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía.
11 Y vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que estaba sentado sobre él, era llamado Fiel y Verdadero, el cual con justicia juzga y pelea.
12 Y sus ojos eran como llama de fuego, y había en su cabeza muchas diademas; y tenía un nombre escrito que ninguno entendía sino él mismo.
13 Y estaba vestido de una ropa teñida en sangre: y su nombre es llamado EL VERBO DE DIOS.
14 Y los ejércitos que están en el cielo le seguían en caballos blancos, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio.
15 Y de su boca sale una espada aguda, para herir con ella las gentes: y él los regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor, y de la ira del Dios Todopoderoso.
16 Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES.
17 Y vi un ángel que estaba en el sol, y clamó con gran voz, diciendo á todas las aves que volaban por medio del cielo: Venid, y congregaos á la cena del gran Dios,
18 Para que comáis carnes de reyes, y de capitanes, y carnes de fuertes, y carnes de caballos, y de los que están sentados sobre ellos; y carnes de todos, libres y siervos, de pequeños y de grandes
19 Y vi la bestia, y los reyes de la tierra y sus ejércitos, congregados para hacer guerra contra el que estaba sentado sobre el caballo, y contra su ejército.
20 Y la bestia fué presa, y con ella el falso profeta que había hecho las señales delante de ella, con las cuales había engañado á los que tomaron la señal de la bestia, y habían adorado su imagen. Estos dos fueron lanzados vivos dentro de un lago de fuego ardiendo en azufre.
21 Y los otros fueron muertos con la espada que salía de la boca del que estaba sentado sobre el caballo, y todas las aves fueron hartas de las carnes de ellos.