6 pasando delante de él, proclamó:
—El Señor, el Señor, Dios compasivo y misericordioso, lento para la ira y grande en amor y fidelidad, 7 que mantiene su amor hasta mil generaciones después y que perdona la maldad, la rebelión y el pecado; pero no tendrá por inocente al culpable, sino que castiga la maldad de los padres en los hijos hasta la tercera y cuarta generación.