Ay de la nación obstinada
1 El Señor ha dictado esta sentencia:
«Ay de los hijos rebeldes
que ejecutan planes que no son míos,
que hacen alianzas contrarias a mi Espíritu,
que amontonan pecado sobre pecado,
2 que bajan a Egipto sin consultarme,
para buscar la protección del faraón
y refugiarse bajo la sombra de Egipto.
3 ¡La protección del faraón será su vergüenza!
¡El refugiarse bajo la sombra de Egipto, su humillación!
15 Porque así dice el Señor y Dios, el Santo de Israel:
«En el arrepentimiento y la calma está su salvación,
en la serenidad y la confianza está su fuerza,
¡pero ustedes no lo quieren reconocer!