Permanezcamos en el amor
7 Amados, pongamos en práctica el amor mutuo, porque el amor es de Dios. Todo el que ama y es bondadoso da prueba de ser hijo de Dios y de conocerlo bien. 8 El que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor.
16 Sabemos cuánto nos ama Dios porque hemos sentido ese amor y porque le creemos cuando nos dice que nos ama profundamente. Dios es amor, y el que vive en amor vive en Dios y Dios en él.
19 Como ven ustedes, si amamos a Dios es porque él nos amó primero. 20 Si alguno dice: «Amo a Dios», pero aborrece a su hermano, es un mentiroso. Si no ama al hermano que tiene delante, ¿cómo puede amar a Dios, a quien jamás ha visto? 21 Dios mismo ha dicho que no sólo debemos amarlo a él, sino también a nuestros hermanos.