25 »Sé que ninguno de ustedes, entre quienes he andado pregonando el reino de Dios, me volverá a ver.
31 ¡Estén alertas! Recuerden los tres años que pasé con ustedes, y que de día y de noche con lágrimas los exhorté a todos ustedes.
36 Al terminar el discurso, se arrodilló y oró con ellos. 37 Luego se fueron despidiendo de él, abrazándolo y besándolo. No podían contener el llanto 38 al pensar que, según las palabras del apóstol, no lo volverían a ver. Al final, lo acompañaron al barco.