4 Él salió solo al desierto donde anduvo todo un día. Llegó, se sentó debajo de un enebro.19.4 Enebro: arbusto que crece en el desierto y da buena sombra. Ansiaba morir y dijo: ¡Basta ya, oh Yavé! ¡Quítame ahora la vida, porque no soy mejor que mis antepasados! 5 Se recostó debajo del enebro y se quedó dormido.
Y ciertamente un ángel lo tocó y le dijo: ¡Levántate, come! 6 Miró atentamente, y en verdad había a su cabecera una torta cocida sobre las brasas y una vasija con agua. Comió y bebió, y volvió a recostarse.
7 El Ángel de Yavé llegó por segunda vez, lo tocó y le dijo: ¡Levántate y come, porque largo camino te resta! 8 Él se levantó, comió y bebió. Con la fuerza de esa comida anduvo 40 días y 40 noches hasta Horeb, la Montaña de ʼElohim.