10 Escucha, hijo mío, y recibe mis palabras,
Y se te multiplicarán años de vida.
11 Te encaminé por el camino de la sabiduría
Y te indiqué las sendas de rectitud.
12 Cuando camines, tus pasos no tendrán estorbo.
Y si corres, no tropezarás.
13 Aférrate a la disciplina y no la dejes.
Guárdala, porque ella es tu vida.