Al director del coro. Salmo de David, esclavo de Yavé, el cual habló a Yavé las palabras de este canto el día cuando Yavé lo libró de la mano de todos sus enemigos, y de la mano de Saúl.
1 Dijo: ¡Te amo, oh Yavé, Fortaleza mía!
2 ¡Yavé, Roca mía y Castillo mío, y mi Libertador!
ʼElohim mío y Fortaleza mía, en Quien me refugio,
Mi Escudo y mi Cuerno de salvación, mi alta Torre.
3 Invoco a Yavé, Quien es digno de alabanza,
Y soy salvo de mis enemigos.