1 Y ANNA oró y dijo:
2.1 Hasta ver. 10 . Lc. 1.46-53.Mi corazón se regocija en Jehová,
2.1 Sal. 89.17,24. Mi cuerno es ensalzado en Jehová;
Mi boca se ensanchó sobre mis enemigos,
Por cuanto me 2.1 Sal. 9.14 y 13.5.alegré en tu salud.
2 2.2 Ex. 15.11. No hay santo como Jehová:
2.2 Dt. 4.35. Porque no hay ninguno fuera de ti;
Y no hay 2.2 Dt. 32.31.refugio como el Dios nuestro.
3 No multipliquéis hablando grandezas, 2.3 Sal. 94.4. Mal. 3.13. Jud. 15.altanerías;
Cesen las palabras arrogantes de vuestra boca;
Porque el Dios de todo saber es Jehová,
Y á él toca el pesar las acciones.
4 2.4 Sal. 37.15 y 46.9 y 76.3. Los arcos de los fuertes fueron quebrados,
Y los flacos se ciñeron de fortaleza.
5 Los hartos se alquilaron por pan:
Y cesaron los hambrientos:
2.5 Sal. 113.9. Is. 54.1. Hasta parir siete la estéril,
2.5 Jer. 15.9. Y la que tenía muchos hijos enfermó.
6 Jehová mata, y él da vida:
El hace descender al sepulcro, y hace subir.
7 Jehová empobrece, y él enriquece:
2.7 Mal. 2.8. Abate, y ensalza.
8 2.8 Sal. 113.7,8. El levanta del polvo al pobre,
Y al menesteroso ensalza del estiércol,
Para asentarlo con los príncipes;
Y hace que tengan por heredad asiento de honra:
2.8 Sal. 24.2 y 102.25 y 104.5. Porque de Jehová son las columnas de la tierra,
Y él asentó sobre ellas el mundo.
9 2.9 Sal. 121.3. El guarda los pies de sus santos,
Mas los impíos perecen en tinieblas;
Porque nadie será fuerte por su fuerza.
10 Delante de Jehová serán 2.10 Sal. 2.9.quebrantados sus adversarios,
Y sobre ellos tronará 2.10 Sal. 18.13.desde los cielos:
2.10 Sal. 96.13 y 98.9. Jehová juzgará los términos de la tierra,
Y dará fortaleza á su Rey,
Y 2.10 Sal. 89.24.ensalzará el cuerno de su Mesías.
11 Y Elcana se volvió á su casa en 2.11 cp. 1.19.Ramatha; y el niño ministraba á Jehová delante del sacerdote Eli.
12 2.12 Dt. 13.13. cp. 1.3 Mas los hijos de Eli eran hombres impíos, y no tenían conocimiento de Jehová.
13 Y la costumbre de los sacerdotes con el pueblo era que, cuando alguno ofrecía sacrificio, venía el criado del sacerdote mientras la carne estaba á cocer, trayendo en su mano un garfio de tres ganchos;
14 Y hería con él en la caldera, ó en la olla, ó en el caldero, ó en el pote; y 2.14 Lv. 7.30-34. Dt. 18.3.todo lo que sacaba el garfio, el sacerdote lo tomaba para sí. De esta manera hacían á todo Israelita que venía á Silo.
15 Asimismo, 2.15 Lv. 3.3,4,5,16 y 7.23,25,31.antes de quemar el sebo, venía el criado del sacerdote, y decía al que sacrificaba: Da carne que ase para el sacerdote; porque no tomará de ti carne cocida, sino cruda.
16 Y si le respondía el varón, Quemen luego el sebo hoy, y después toma tanta como quisieres; él respondía: No, sino ahora la has de dar: de otra manera yo la tomaré por fuerza.
17 Era pues el pecado de los mozos muy grande delante de Jehová; 2.17 cp. 1.9.porque los hombres menospreciaban los sacrificios de Jehová.
18 Y el joven Samuel ministraba delante de Jehová, 2.18 Ex. 28.4. 2 S. 6.14.vestido de un ephod de lino.
19 Y hacíale su madre una túnica pequeña, y traíasela cada año, cuando subía con su marido á ofrecer el sacrificio acostumbrado.
20 Y 2.20 Nm. 6.23.Eli bendijo á Elcana y á su mujer, diciendo: Jehová te dé simiente de esta mujer en lugar de esta 2.20 cp. 1.28.petición que hizo á Jehová. Y volviéronse á su casa.
21 Y 2.21 Gn. 21.1.visitó Jehová á Anna, y concibió, y parió tres hijos, y dos hijas. Y el joven Samuel crecía delante de Jehová.
22 Eli empero era muy viejo, y oyó todo lo que sus hijos 2.22 vers. 13-16hacían á todo Israel, y como dormían con las mujeres que velaban á la puerta del tabernáculo del testimonio.
23 Y díjoles: ¿Por qué hacéis cosas semejantes? Porque yo oigo de todo este pueblo vuestros malos procederes.
24 No, hijos míos; porque no es buena fama la que yo oigo: que hacéis pecar al pueblo de Jehová.
25 Si pecare el hombre contra el hombre, los 2.25 Ex. 21.6 y 22.8,9.jueces le juzgarán; mas si alguno pecare contra Jehová, ¿quién rogará por él? Mas ellos no oyeron la voz de su padre, 2.25 Jos. 11.20.porque Jehová los quería matar.
26 Y el joven Samuel iba creciendo, y 2.26 Lc. 2.52.adelantando delante de Dios y delante de los hombres.
27 Y 2.27 1 R. 13.1.vino un varón de Dios á Eli, y díjole: Así ha dicho Jehová: 2.27 Ex. 4.14,27.¿No me manifesté yo claramente á la casa de tu padre, cuando estaban en Egipto en casa de Faraón?
28 2.28 Ex. 28.1,4. Y yo le escogí por mi sacerdote entre todas las tribus de Israel, para que ofreciese sobre mi altar, y quemase perfume, y 2.28 cp. 14.3 y 22.18.trajese ephod delante de mí; y 2.28 Sal. 75.7.dí á la casa de tu padre todas las ofrendas de los hijos de Israel.
29 2.29 Dt. 32.15. ¿Por qué habéis hollado mis sacrificios y mis presentes, que yo mandé ofrecer en el 2.29 ver. 32. Sal. 26.8.tabernáculo; y has honrado á tus hijos más que á mí, engordándoos de lo principal de todas las ofrendas de mi pueblo Israel?
30 Por tanto, Jehová el Dios de Israel dice: 2.30 Ex. 27.21 y 29.9.Yo había dicho que tu casa y la casa de tu padre andarían delante de mí perpetuamente; mas ahora ha dicho Jehová: 2.30 Jer. 18.9,10.Nunca yo tal haga, porque yo honraré á los que me honran, y los que me tuvieren en poco, serán viles.
31 He aquí 2.31 cp. 4.11,18,20 y 22.18, etc. 1 R. 2.27.vienen días, en que cortaré tu brazo, y el brazo de la casa de tu padre, que no haya viejo en tu casa.
32 Y verás competidor en el tabernáculo, en todas las cosas en que hiciere bien á Israel; 2.32 Zac. 8.4.y en ningún tiempo habrá viejo en tu casa.
33 Y no te cortaré del todo varón de mi altar, para hacerte marchitar tus ojos, y henchir tu ánimo de dolor; mas toda la cría de tu casa morirá en la edad varonil.
34 Y 2.34 1 R. 13.3.te será por señal esto que acontecerá á tus dos hijos, Ophni y Phinees: 2.34 cp. 4.11.ambos morirán en un día.
35 Y 2.35 1 R. 2.35.yo me suscitaré un sacerdote fiel, que haga conforme á mi corazón y á mi alma; 2.35 cp. 25.28. 2 S. 7.11,27. 1 R. 11.38.y yo le edificaré casa firme, y andará delante 2.35 Sal. 18.50.de mi ungido todo los días.
36 Y será que el que hubiere quedado en tu casa, vendrá á postrársele por un dinero de plata y un bocado de pan, diciéndole: Ruégote que me constituyas en algún ministerio, para que coma un bocado de pan.
1 Então orou Ana, e disse: O meu coração exulta ao Senhor, o meu poder está exaltado no Senhor; a minha boca se dilatou sobre os meus inimigos, porquanto me alegro na tua salvação.
2 Não há santo como o Senhor; porque não há outro fora de ti; e rocha nenhuma há como o nosso Deus.
3 Não multipliqueis palavras de altivez, nem saiam coisas arrogantes da vossa boca; porque o Senhor é o Deus de conhecimento, e por ele são as obras pesadas na balança.
4 O arco dos fortes foi quebrado, e os que tropeçavam foram cingidos de força.
5 Os fartos se alugaram por pão, e cessaram os famintos; até a estéril deu à luz sete filhos, e a que tinha muitos filhos enfraqueceu.
6 O Senhor é o que tira a vida e a dá; faz descer à sepultura e faz tornar a subir dela.
7 O Senhor empobrece e enriquece; abaixa e também exalta.
8 Levanta o pobre do pó, e desde o monturo exalta o necessitado, para o fazer assentar entre os príncipes, para o fazer herdar o trono de glória; porque do Senhor são os alicerces da terra, e assentou sobre eles o mundo.
9 Os pés dos seus santos guardará, porém os ímpios ficarão mudos nas trevas; porque o homem não prevalecerá pela força.
10 Os que contendem com o Senhor serão quebrantados, desde os céus trovejará sobre eles; o Senhor julgará as extremidades da terra; e dará força ao seu rei, e exaltará o poder do seu ungido.
11 Então Elcana foi a Ramá, à sua casa; porém o menino ficou servindo ao Senhor, perante o sacerdote Eli.
12 Eram, porém, os filhos de Eli filhos de Belial; não conheciam ao Senhor. 13 Porquanto o costume daqueles sacerdotes com o povo era que, oferecendo alguém algum sacrifício, estando-se cozendo a carne, vinha o moço do sacerdote, com um garfo de três dentes em sua mão; 14 E enfiava-o na caldeira, ou na panela, ou no caldeirão, ou na marmita; e tudo quanto o garfo tirava, o sacerdote tomava para si; assim faziam a todo o Israel que ia ali a Siló. 15 Também antes de queimarem a gordura vinha o moço do sacerdote, e dizia ao homem que sacrificava: Dá essa carne para assar ao sacerdote; porque não receberá de ti carne cozida, mas crua. 16 E, dizendo-lhe o homem: Queime-se primeiro a gordura de hoje, e depois toma para ti quanto desejar a tua alma, então ele lhe dizia: Não, agora a hás de dar, e, se não, por força a tomarei.
17 Era, pois, muito grande o pecado destes moços perante o Senhor, porquanto os homens desprezavam a oferta do Senhor.
18 Porém Samuel ministrava perante o Senhor, sendo ainda jovem, vestido com um éfode de linho. 19 E sua mãe lhe fazia uma túnica pequena, e de ano em ano lha trazia, quando com seu marido subia para oferecer o sacrifício anual. 20 E Eli abençoava a Elcana e a sua mulher, e dizia: O Senhor te dê descendência desta mulher, pela petição que fez ao Senhor. E voltavam para o seu lugar.
21 Visitou, pois, o Senhor a Ana, que concebeu, e deu à luz três filhos e duas filhas; e o jovem Samuel crescia diante do Senhor.
22 Era, porém, Eli já muito velho, e ouvia tudo quanto seus filhos faziam a todo o Israel, e de como se deitavam com as mulheres que em bandos se ajuntavam à porta da tenda da congregação. 23 E disse-lhes: Por que fazeis tais coisas? Pois ouço de todo este povo os vossos malefícios.
24 Não, filhos meus, porque não é boa esta fama que ouço; fazeis transgredir o povo do Senhor. 25 Pecando homem contra homem, os juízes o julgarão; pecando, porém, o homem contra o Senhor, quem rogará por ele? Mas não ouviram a voz de seu pai, porque o Senhor os queria matar.
26 E o jovem Samuel ia crescendo, e fazia-se agradável, assim para com o Senhor, como também para com os homens.
27 E veio um homem de Deus a Eli, e disse-lhe: Assim diz o Senhor: Não me manifestei, na verdade, à casa de teu pai, estando eles ainda no Egito, na casa de Faraó?
28 E eu o escolhi dentre todas as tribos de Israel por sacerdote, para oferecer sobre o meu altar, para acender o incenso, e para trazer o éfode perante mim; e dei à casa de teu pai todas as ofertas queimadas dos filhos de Israel. 29 Por que pisastes o meu sacrifício e a minha oferta de alimentos, que ordenei na minha morada, e honras a teus filhos mais do que a mim, para vos engordardes do principal de todas as ofertas do meu povo de Israel?
30 Portanto, diz o Senhor Deus de Israel: Na verdade tinha falado eu que a tua casa e a casa de teu pai andariam diante de mim perpetuamente; porém agora diz o Senhor: Longe de mim tal coisa, porque aos que me honram honrarei, porém os que me desprezam serão desprezados. 31 Eis que vêm dias em que cortarei o teu braço e o braço da casa de teu pai, para que não haja mais ancião algum em tua casa. 32 E verás um inimigo na morada, em lugar de todo o bem que houvera de fazer a Israel; nem haverá por todos os dias ancião algum em tua casa. 33 O homem, porém, a quem eu não desarraigar do meu altar será para te consumir os olhos e para te entristecer a alma; e toda a multidão da tua casa morrerá quando chegar à idade varonil. 34 E isto te será por sinal, a saber: o que acontecerá a teus dois filhos, a Hofni e a Fineias; ambos morrerão no mesmo dia. 35 E eu suscitarei para mim um sacerdote fiel, que procederá segundo o meu coração e a minha alma, e eu lhe edificarei uma casa firme, e andará sempre diante do meu ungido. 36 E será que todo aquele que restar da tua casa virá a inclinar-se diante dele por uma moeda de prata e por um bocado de pão, e dirá: Rogo-te que me admitas a algum ministério sacerdotal, para que possa comer um pedaço de pão.
Almeida Corrigida Fiel | acf ©️ 1994, 1995, 2007, 2011 Sociedade Bíblica Trinitariana do Brasil (SBTB). Todos os direitos reservados. Texto bíblico utilizado com autorização. Saiba mais sobre a SBTB. A Missão da SBTB é: Uma cópia da Bíblia Fiel ®️ para cada pessoa. Ajude-nos a cumprir nossa Missão!