1 Y 11.1 Dt. 9.22.ACONTECIÓ que el pueblo se quejó á oídos de Jehová: y oyólo Jehová, y 11.1 Lv. 10.2. cp. 16.35. Sal. 78.21.enardecióse su furor, y encendióse en ellos fuego de Jehová y consumió el un cabo del campo.
2 Entonces el pueblo dió voces á Moisés, y Moisés 11.2 Gn. 20.17.oró á Jehová, y soterróse el fuego.
3 Y llamó á aquel lugar 11.3 Incendio.Taberah; porque el fuego de Jehová se encendió en ellos.
4 Y 11.4 Ex. 12.38.el vulgo que había en medio tuvo un vivo deseo, y volvieron, y aun lloraron los hijos de Israel, y dijeron: 11.4 Sal. 106.14.¡Quién nos diera á comer carne!
5 11.5 Ex. 16.3. Nos acordamos del pescado que comíamos en Egipto de balde, de los cohombros, y de los melones, y de los puerros, y de las cebollas, y de los ajos:
6 Y ahora nuestra alma se seca; que nada sino maná ven nuestros ojos.
7 Y 11.7 Ex. 16.14,31.era el maná como semilla de culantro, y su color como color de 11.7 Gn. 2.12.bdelio.
8 Derramábase el pueblo, y recogían, y molían en molinos, ó majaban en morteros, y lo cocían en caldera, ó hacían de él tortas: y 11.8 Ex. 16.31.su sabor era como sabor de aceite nuevo.
9 11.9 Ex. 16.13,14. Y cuando descendía el rocío sobre el real de noche, el maná descendía de sobre él.
10 Y oyó Moisés al pueblo, que lloraba por sus familias, cada uno á la puerta de su tienda: y el furor de Jehová se encendió en gran manera; también pareció mal á Moisés.
11 Y dijo Moisés á Jehová: 11.11 Dt. 1.12.¿Por qué has hecho mal á tu siervo? ¿y por qué no he hallado gracia en tus ojos, que has puesto la carga de todo este pueblo sobre mí?
12 ¿Concebí yo á todo este pueblo? ¿engendrélo yo, para que me digas: 11.12 Is. 40.11.Llévalo en tu seno, como 11.12 Is. 49.23. 1 Ts. 2.7.lleva la que cría al que mama, á la tierra de la cual 11.12 Gn. 50.24. Ex. 13.5.juraste á sus padres?
13 11.13 Mt. 15.33. Mr. 8.4. Jn. 6.7,9. ¿De dónde tengo yo carne para dar á todo este pueblo? porque lloran á mí, diciendo: Danos carne que comamos.
14 11.14 Ex. 18.18. No puedo yo solo soportar á todo este pueblo, que me es pesado en demasía.
15 Y si así lo haces tú conmigo, 11.15 1 R. 19.4. Jon. 4.3.yo te ruego que me des muerte, si he hallado gracia en tus ojos; y que yo 11.15 Sof. 3.15.no vea mi mal.
16 Entonces Jehová dijo á Moisés: Júntame 11.16 Ex. 24.1,9.setenta varones de los ancianos de Israel, que tú sabes que son ancianos del pueblo y sus 11.16 Dt. 1.15 y 16.18, etc.principales; y tráelos á la puerta del tabernáculo del testimonio, y esperen allí contigo.
17 Y 11.17 Gn. 11.5 y 18.21. Ex. 3.8 y 19.20.yo descenderé y hablaré allí contigo; y 11.17 1 S. 10.6,10. 2 R. 2.15.tomaré del espíritu que está en ti, y pondré en ellos; y llevarán contigo la 11.17 Ex. 18.22.carga del pueblo, y no la llevarás tú solo.
1 Los ancianos profetizan.
2 Las codornices.
18 Empero dirás 11.18 Ex. 19.10.al pueblo: Santificaos para mañana, y comeréis carne: pues que habéis llorado en oídos de Jehová, diciendo: ¡Quién nos diera á comer carne! ¡cierto mejor nos iba en Egipto! Jehová, pues, os dará carne, y comeréis.
19 No comeréis un día, ni dos días, ni cinco días, ni diez días, ni veinte días;
20 Sino hasta un mes de tiempo, 11.20 Sal. 78.29,30 y 106.15.hasta que os salga por las narices, y os sea en aborrecimiento: por cuanto menospreciasteis á Jehová que está en medio de vosotros, y llorasteis delante de él, diciendo: 11.20 cp. 21.5.¿Para qué salimos acá de Egipto?
21 Entonces dijo 11.21 Ex. 12.37 y 38.26. cp. 1.46Moisés: Seiscientos mil de á pie es el pueblo en medio del cual yo estoy; y tú dices: Les daré carne, y comerán el tiempo de un mes.
22 ¿Se han de degollar para ellos ovejas y bueyes que les basten? ¿ó se juntarán para ellos todos los peces de la mar para que tengan abasto?
23 Entonces Jehová respondió á Moisés: 11.23 Is. 50.2 y 59.1.¿Hase acortado la mano de Jehová? ahora 11.23 cp. 23.19. Ez. 12.25 y 24.14.verás si te sucede mi dicho, ó no.
24 Y salió Moisés, 11.24 ver. 16y dijo al pueblo las palabras de Jehová: y juntó los setenta varones de los ancianos del pueblo, é hízolos estar alrededor del tabernáculo.
25 Entonces 11.25 ver. 17Jehová descendió en la nube, y hablóle; y tomó del espíritu que estaba en él, y púsolo en los setenta varones ancianos; y fué que, cuando posó sobre ellos el espíritu, profetizaron, y no cesaron.
26 Y habían quedado en el campo dos varones, llamado el uno Eldad y el otro Medad, sobre los cuales también reposó el espíritu: estaban estos entre los escritos, mas 11.26 1 S. 20.26.no habían salido al tabernáculo; y profetizaron en el campo.
27 Y corrió un mozo, y dió aviso á Moisés, y dijo: Eldad y Medad profetizan en el campo.
28 Entonces respondió 11.28 cp. 13.9,17. Ex. 24.13.Josué hijo de Nun, ministro de Moisés, uno de sus mancebos, y dijo: Señor mío Moisés, 11.28 Mr. 9.38. Lc. 9.49.impídelos.
29 Y Moisés le respondió: ¿Tienes tú celos por mí? mas 11.29 1 Co. 14.5.ojalá que todo el pueblo de Jehová fuesen profetas, que Jehová pusiera su espíritu sobre ellos.
30 Y recogióse Moisés al campo, él y los ancianos de Israel.
31 11.31 Ex. 16.13. Sal. 78.26,27,28 y 105.40. Y salió un viento de Jehová, y trajo codornices de la mar, y dejólas sobre el real, un día de camino de la una parte, y un día de camino de la otra, en derredor del campo, y casi dos codos sobre la haz de la tierra.
32 Entonces el pueblo estuvo levantado todo aquel día, y toda la noche, y todo el día siguiente, y recogiéronse codornices: el que menos, recogió diez 11.32 Ex. 16.16,32,33,36. Ez. 45.11.montones; y las tendieron para sí á lo largo en derredor del campo.
33 11.33 Sal. 78.30,31. Aun estaba la carne entre los dientes de ellos, antes que fuese mascada, cuando el furor de Jehová se encendió en el pueblo, é hirió Jehová al pueblo con una muy grande plaga.
34 Y llamó el nombre de aquel lugar 11.34 Sepulcros de cocupiscencia. Dt. 9.22.Kibroth-hattaavah, por cuanto allí sepultaron al pueblo codicioso.
35 11.35 cp. 33.17. De Kibroth-hattaavah movió el pueblo á Haseroth, y pararon en Haseroth.
As murmurações dos israelitas
1 E aconteceu que, queixou-se o povo falando o que era mal aos ouvidos do Senhor; e ouvindo o Senhor a sua ira se acendeu; e o fogo do Senhor ardeu entre eles e consumiu os que estavam na última parte do arraial. 2 Então o povo clamou a Moisés, e Moisés orou ao Senhor, e o fogo se apagou. 3 Pelo que chamou aquele lugar Taberá, porquanto o fogo do Senhor se acendera entre eles.
4 E o vulgo, que estava no meio deles, veio a ter grande desejo; pelo que os filhos de Israel tornaram a chorar, e disseram: Quem nos dará carne a comer?
5 Lembramo-nos dos peixes que no Egito comíamos de graça; e dos pepinos, e dos melões, e dos porros, e das cebolas, e dos alhos. 6 Mas agora a nossa alma se seca; coisa nenhuma há senão este maná diante dos nossos olhos.
7 E era o maná como semente de coentro, e a sua cor como a cor de bdélio. 8 Espalhava-se o povo e o colhia, e em moinhos o moía, ou num gral o pisava, e em panelas o cozia, e dele fazia bolos; e o seu sabor era como o sabor de azeite fresco. 9 E, quando o orvalho descia de noite sobre o arraial, o maná descia sobre ele.
Moisés sente o peso do seu encargo
10 Então Moisés ouviu chorar o povo pelas suas famílias, cada qual à porta da sua tenda; e a ira do Senhor grandemente se acendeu, e pareceu mal aos olhos de Moisés. 11 E disse Moisés ao Senhor: Por que fizeste mal a teu servo, e por que não achei graça aos teus olhos, visto que puseste sobre mim o cargo de todo este povo?
12 Concebi eu porventura todo este povo? Dei-o eu à luz? Para que me dissesses: leva-o ao teu colo, como a ama leva a criança que mama, à terra que juraste a seus pais? 13 De onde teria eu carne para dar a todo este povo? Porquanto contra mim choram, dizendo: Dá-nos carne a comer; 14 Eu só não posso levar a todo este povo, porque muito pesado é para mim. 15 E se assim fazes comigo, mata-me, peço-te, se tenho achado graça aos teus olhos, e não me deixes ver o meu mal.
Setenta anciãos em auxílio de Moisés
16 E disse o Senhor a Moisés: Ajunta-me setenta homens dos anciãos de Israel, que sabes serem anciãos do povo e seus oficiais; e os trarás perante a tenda da congregação, e ali estejam contigo.
17 Então eu descerei e ali falarei contigo, e tirarei do espírito que está sobre ti, e o porei sobre eles; e contigo levarão a carga do povo, para que tu não a leves sozinho. 18 E dirás ao povo: Santificai-vos para amanhã, e comereis carne; porquanto chorastes aos ouvidos do Senhor, dizendo: Quem nos dará carne a comer? Pois íamos bem no Egito; por isso o Senhor vos dará carne, e comereis; 19 Não comereis um dia, nem dois dias, nem cinco dias, nem dez dias, nem vinte dias; 20 Mas um mês inteiro, até vos sair pelas narinas, até que vos enfastieis dela; porquanto rejeitastes ao Senhor, que está no meio de vós, e chorastes diante dele, dizendo: Por que saímos do Egito?
21 E disse Moisés: Seiscentos mil homens de pé é este povo, no meio do qual estou; e tu tens dito: Dar-lhes-ei carne, e comerão um mês inteiro.
22 Degolar-se-ão para eles ovelhas e vacas que lhes bastem? Ou ajuntar-se-ão para eles todos os peixes do mar, que lhes bastem?
23 Porém, o Senhor disse a Moisés: Teria sido encurtada a mão do Senhor? Agora verás se a minha palavra se há de cumprir ou não.
24 E saiu Moisés, e falou as palavras do Senhor ao povo, e ajuntou setenta homens dos anciãos do povo e os pôs ao redor da tenda. 25 Então o Senhor desceu na nuvem, e lhe falou; e, tirando do espírito, que estava sobre ele, o pôs sobre aqueles setenta anciãos; e aconteceu que, quando o espírito repousou sobre eles, profetizaram; mas depois nunca mais.
Acerca de Eldade e Medade
26 Porém no arraial ficaram dois homens; o nome de um era Eldade, e do outro Medade; e repousou sobre eles o espírito (porquanto estavam entre os inscritos, ainda que não saíram à tenda), e profetizavam no arraial. 27 Então correu um moço e anunciou a Moisés e disse: Eldade e Medade profetizam no arraial.
28 E Josué, filho de Num, servidor de Moisés, um dos seus jovens escolhidos, respondeu e disse: Moisés, meu senhor, proíbe-lho.
29 Porém, Moisés lhe disse: Tens tu ciúmes por mim? Quem dera que todo o povo do Senhor fosse profeta, e que o Senhor pusesse o seu Espírito sobre ele!
30 Depois Moisés se recolheu ao arraial, ele e os anciãos de Israel.
O Senhor envia codornizes
31 Então soprou um vento do Senhor e trouxe codornizes do mar, e as espalhou pelo arraial quase caminho de um dia, de um lado e de outro lado, ao redor do arraial; quase dois côvados sobre a terra. 32 Então o povo se levantou todo aquele dia e toda aquela noite, e todo o dia seguinte, e colheram as codornizes; o que menos tinha, colhera dez ômeres; e as estenderam para si ao redor do arraial.
33 Quando a carne estava entre os seus dentes, antes que fosse mastigada, se acendeu a ira do Senhor contra o povo, e feriu o Senhor o povo com uma praga mui grande. 34 Por isso o nome daquele lugar se chamou Quibrote-Ataavá, porquanto ali enterraram o povo que teve o desejo.
35 De Quibrote-Ataavá caminhou o povo para Hazerote, e pararam em Hazerote.
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