1 Y MIRÉ 6.1 cp. 5.5,7.cuando el Cordero abrió uno de los sellos, y oí á uno los cuatro animales diciendo como con una voz de trueno: Ven y ve.
2 Y miré, y he aquí 6.2 Zac. 6.3. cp. 19.11un caballo blanco: 6.2 Sal. 45.4,5. Zac. 9.13,14.y el que estaba sentado encima de él, tenía un arco; 6.2 Zac. 6.11.y le fué dada una corona, y salió victorioso, para que también venciese.
3 Y cuando él abrió el segundo sello, oí al segundo animal, que decía: Ven y ve.
4 Y 6.4 Zac. 1.8 y 6.2.salió otro caballo bermejo: y al que estaba sentado sobre él, fué dado poder 6.4 Mt. 10.34.de quitar la paz de la tierra, y que se maten unos á otros: y fuéle dada una grande espada.
5 Y cuando él abrió el tercer sello, oí al tercer animal, que decía: Ven y ve. Y miré, y he aquí 6.5 Zac. 6.2.un caballo negro: y el que estaba sentado encima de él, tenía 6.5 Lv. 19.36.un peso en su mano.
6 Y oí una voz en medio de los cuatro animales, que decía: Dos libras de trigo por un denario, y seis libras de cebada por un denario: y 6.6 cp. 7.3 y 9.4.no hagas daño al vino ni al aceite.
7 Y cuando él abrió el cuarto sello, oí la voz del cuarto animal, que decía: Ven y ve.
8 Y miré, 6.8 Zac. 6.3.y he aquí un caballo amarillo: y el que estaba sentado sobre él tenía por nombre Muerte; y el infierno le seguía: y le fué dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra, 6.8 Ez. 14.21.para matar con espada, con hambre, con mortandad, y con las bestias de la tierra.
9 Y cuando él abrió el quinto sello, vi debajo 6.9 Ex. 29.12. Lv. 4.7 y 8.15.del altar 6.9 cp. 20.4.las almas de los que habían sido muertos 6.9 cp. 1.9.por la palabra de Dios y por el testimonio que ellos tenían.
10 Y clamaban en alta voz diciendo: ¿Hasta cuándo, Señor, santo y verdadero, 6.10 cp. 11.18 y 19.2.no juzgas y vengas nuestra sangre de los que moran en la tierra?
11 Y 6.11 cp. 3.4.les fueron dadas sendas ropas blancas, y fuéles dicho 6.11 cp. 14.13.que reposasen todavía un poco de tiempo, hasta que se completaran sus consiervos y sus hermanos, que también habían de ser muertos como ellos.
12 Y miré cuando él abrió el sexto sello, 6.12 cp. 11.13 y 16.18.y he aquí fué hecho un gran terremoto; y 6.12 Jl. 2.31. Mt. 24.29. cp. 8.12el sol se puso negro como un saco de cilicio, y la luna se puso toda como sangre;
13 Y las estrellas del cielo 6.13 cp. 8.10 y 9.1.cayeron sobre la tierra, como la higuera echa sus higos cuando es movida de gran viento.
14 Y el cielo se apartó como 6.14 Sal. 102.26. Is. 34.4.un libro que es envuelto; y todo 6.14 Jer. 4.24.monte y las 6.14 cp. 16.20.islas fueron movidas de sus lugares.
15 Y los reyes de la tierra, y los príncipes, y los ricos, y los capitanes, y los fuertes, y todo siervo y todo libre, 6.15 Is. 2.19.se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes;
16 Y decían á los montes 6.16 Os. 10.8. Lc. 23.30.y á las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos de la cara de 6.16 cp. 5.13.aquél que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero:
17 Porque 6.17 Jer. 30.7. Jl. 2.11. Sof. 1.14. cp. 16.14el gran día de su ira es venido; 6.17 Sal. 76.7.¿y quién podrá estar firme?
1 Y MIRÉ cuando el Cordero abrió uno de los sellos, y oí á uno los cuatro animales diciendo como con una voz de trueno: Ven y ve. 2 Y miré, y he aquí un caballo blanco: y el que estaba sentado encima de él, tenía un arco; y le fué dada una corona, y salió victorioso, para que también venciese. 3 Y cuando él abrió el segundo sello, oí al segundo animal, que decía: Ven y ve.
4 Y salió otro caballo bermejo: y al que estaba sentado sobre él, fué dado poder de quitar la paz de la tierra, y que se maten unos á otros: y fuéle dada una grande espada.
5 Y cuando él abrió el tercer sello, oí al tercer animal, que decía: Ven y ve. Y miré, y he aquí un caballo negro: y el que estaba sentado encima de él, tenía un peso en su mano.
6 Y oí una voz en medio de los cuatro animales, que decía: Dos libras de trigo por un denario, y seis libras de cebada por un denario: y no hagas daño al vino ni al aceite.
7 Y cuando él abrió el cuarto sello, oí la voz del cuarto animal, que decía: Ven y ve.
8 Y miré, y he aquí un caballo amarillo: y el que estaba sentado sobre él tenía por nombre Muerte; y el infierno le seguía: y le fué dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con espada, con hambre, con mortandad, y con las bestias de la tierra.
9 Y cuando él abrió el quinto sello, vi debajo del altar las almas de los que habían sido muertos por la palabra de Dios y por el testimonio que ellos tenían.
10 Y clamaban en alta voz diciendo: ¿Hasta cuándo, Señor, santo y verdadero, no juzgas y vengas nuestra sangre de los que moran en la tierra?
11 Y les fueron dadas sendas ropas blancas, y fuéles dicho que reposasen todavía un poco de tiempo, hasta que se completaran sus consiervos y sus hermanos, que también habían de ser muertos como ellos.
12 Y miré cuando él abrió el sexto sello, y he aquí fué hecho un gran terremoto; y el sol se puso negro como un saco de cilicio, y la luna se puso toda como sangre;
13 Y las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra, como la higuera echa sus higos cuando es movida de gran viento.
14 Y el cielo se apartó como un libro que es envuelto; y todo monte y las islas fueron movidas de sus lugares.
15 Y los reyes de la tierra, y los príncipes, y los ricos, y los capitanes, y los fuertes, y todo siervo y todo libre, se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes;
16 Y decían á los montes y á las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos de la cara de aquél que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero:
17 Porque el gran día de su ira es venido; ¿y quién podrá estar firme?