1 ¡CUÁN hermosos son tus pies en los calzados, 7.1 Sal. 45.13.oh hija de príncipe!
Los contornos de tus muslos son como joyas,
Obra de mano de excelente maestro.
2 Tu ombligo, como una taza redonda,
Que no le falta bebida.
Tu vientre, como montón de trigo,
Cercado de 7.2 cp. 2.1.lirios.
3 Tus dos pechos, 7.3 cp. 4.5.como dos cabritos
Mellizos de gama.
4 Tu cuello, 7.4 cp. 4.4.como torre de marfil;
Tus ojos, como las pesqueras de 7.4 Nm. 21.26.Hesbón junto á la puerta de Bat-rabbim;
Tu nariz, como la torre del Líbano,
Que mira hacia Damasco.
5 Tu cabeza encima de ti, como el Carmelo;
Y el cabello de tu cabeza, como la purpura del rey
Ligada en los corredores.
6 ¡Qué hermosa eres, y cuán suave,
Oh amor deleitoso!
7 Y tu estatura es semejante á la palma,
Y tus pechos á los racimos!
8 Yo dije: Subiré á la palma,
Asiré sus ramos:
Y tus pechos serán ahora como racimos de vid,
Y el olor de tu boca como de manzanas;
9 Y tu paladar como el buen vino,
Que se entra á mi amado suavemente,
Y hace hablar los labios de los viejos.
10 Yo soy 7.10 cp. 2.16 y 6.3.de mi amado,
Y 7.10 Sal. 45.11.conmigo tiene su contentamiento.
11 Ven, oh amado mío, salgamos al campo,
Moremos en las aldeas.
12 Levantémonos de mañana á las viñas;
Veamos si 7.12 cp. 6.11.brotan las vides, si se abre el 7.12 cp. 2.13.cierne,
Si han florecido los granados;
Allí te daré mis amores.
13 Las mandrágoras 7.13 Gn. 30.14.han dado olor,
Y á nuestras puertas 7.13 Mt. 13.52.hay toda suerte de dulces frutas, nuevas y añejas.
Que para ti, oh amado mío, he guardado.
1 CUAN hermosos son tus pies en los calzados, oh hija de príncipe! Los contornos de tus muslos son como joyas, Obra de mano de excelente maestro. 2 Tu ombligo, como una taza redonda, Que no le falta bebida. Tu vientre, como montón de trigo, Cercado de lirios. 3 Tus dos pechos, como dos cabritos Mellizos de gama. 4 Tu cuello, como torre de marfil; Tus ojos, como las pesqueras de Hesbón junto á la puerta de Bat-rabbim; Tu nariz, como la torre del Líbano, Que mira hacia Damasco. 5 Tu cabeza encima de ti, como el Carmelo; Y el cabello de tu cabeza, como la púrpura del rey Ligada en los corredores. 6 Qué hermosa eres, y cuán suave, Oh amor deleitoso! 7 Y tu estatura es semejante á la palma, Y tus pechos á los racimos! 8 Yo dije: Subiré á la palma, Asiré sus ramos: Y tus pechos serán ahora como racimos de vid, Y el olor de tu boca como de manzanas; 9 Y tu paladar como el buen vino, Que se entra á mi amado suavemente, Y hace hablar los labios de los viejos. 10 Yo soy de mi amado, Y conmigo tiene su contentamiento.
11 Ven, oh amado mío, salgamos al campo, Moremos en las aldeas.
12 Levantémonos de mañana á las viñas; Veamos si brotan las vides, si se abre el cierne, Si han florecido los granados; Allí te daré mis amores.
13 Las mandrágoras han dado olor, Y á nuestras puertas hay toda suerte de dulces frutas, nuevas y añejas. Que para ti, oh amado mío, he guardado.