1 AHORA pues da voces, si habrá quien te responda;
¿Y á cuál de los 5.1 cp. 15.15. Sal. 89.5,7.santos te volverás?
2 Es cierto que al necio la ira lo mata,
Y al codicioso consume la envidia.
3 5.3 Sal. 37.35,36. Yo he visto al necio que echaba raíces,
Y en la misma hora maldije su habitación.
4 5.4 Sal. 127.5. Sus hijos estarán lejos de la salud,
Y en la puerta 5.4 Sal. 109.12.serán quebrantados,
Y no habrá quien los libre.
1 y tiene á Job por castigado.
2 Respuesta de Job.
5 Su mies comerán los hambrientos,
Y sacaránla de entre las espinas,
Y los sedientos beberán su hacienda.
6 Porque la iniquidad no sale del polvo,
Ni la molestia brota de la tierra.
7 Empero como las centellas se levantan para volar por el aire,
5.7 Gn. 3.17,19. 1 Co. 10.13. Así el hombre nace para la aflicción.
8 Ciertamente yo buscaría á Dios,
Y depositaría en él mis negocios:
9 El cual hace cosas grandes é inescrutables,
Y maravillas que no tienen cuento:
10 5.10 Sal. 65.9,10. Que da la lluvia sobre la haz de la tierra,
Y envía las aguas por los campos:
11 Que pone 5.11 1 S. 2.7.los humildes en altura,
Y los enlutados son levantados á salud:
12 5.12 Sal. 33.10. Que frustra los pensamientos de los astutos,
Para que sus manos no hagan nada:
13 5.13 cp. 18.7. 1 Co. 3.19. Que prende á los sabios en la astucia de ellos,
Y el consejo de los perversos es entontecido;
14 De día se topan con tinieblas,
5.14 Dt. 28.29. Y en mitad del día andan á tientas como de noche:
15 5.15 Sal. 35.10. Y libra de la espada al pobre, de la boca de los impíos,
Y de la mano violenta;
16 Pues es esperanza al menesteroso,
5.16 Sal. 107.42. Y la iniquidad cerrará su boca.
17 He aquí, 5.17 Sal. 94.12.bienaventurado es el hombre á quien Dios castiga:
Por tanto 5.17 Pr. 3.11.no menosprecies la corrección del Todopoderoso.
18 5.18 Dt. 32.39. Porque él es el que hace la llaga, y él la vendará:
El hiere, y sus manos curan.
19 5.19 Sal. 34.19. En seis tribulaciones te librará,
Y en la séptima no te tocará el mal.
20 5.20 Sal. 33.19. En el hambre te redimirá de la muerte,
Y en la guerra de las manos de la espada.
21 5.21 Sal. 31.20. Del azote de la lengua serás encubierto;
Ni temerás de la destrucción cuando viniere.
22 De la destrucción y del hambre te reirás,
Y no temerás de las bestias del campo:
23 5.23 Os. 2.18. Pues aun con las piedras del campo tendrás tu concierto,
Y las bestias del campo te serán pacíficas.
24 Y sabrás que hay paz en tu tienda;
Y visitarás tu morada, y no pecarás.
25 Asimismo echarás de ver que 5.25 Sal. 112.2.tu simiente es mucha,
Y tu prole como la hierba de la tierra.
26 Y 5.26 Pr. 9.11 y 10.27.vendrás en la vejez á la sepultura,
Como el montón de trigo que se coge á su tiempo.
27 He aquí lo que hemos inquirido, lo cual es así:
Oyelo, y juzga tú para contigo.
1 AHORA pues da voces, si habrá quien te responda; ¿Y á cuál de los santos te volverás? 2 Es cierto que al necio la ira lo mata, Y al codicioso consume la envidia. 3 Yo he visto al necio que echaba raíces, Y en la misma hora maldije su habitación. 4 Sus hijos estarán lejos de la salud, Y en la puerta serán quebrantados, Y no habrá quien los libre. 5 Su mies comerán los hambrientos, Y sacaránla de entre las espinas, Y los sedientos beberán su hacienda. 6 Porque la iniquidad no sale del polvo, Ni la molestia brota de la tierra.
7 Empero como las centellas se levantan para volar por el aire, Así el hombre nace para la aflicción.
8 Ciertamente yo buscaría á Dios, Y depositaría en él mis negocios:
9 El cual hace cosas grandes é inescrutables, Y maravillas que no tienen cuento:
10 Que da la lluvia sobre la haz de la tierra, Y envía las aguas por los campos:
11 Que pone los humildes en altura, Y los enlutados son levantados á salud:
12 Que frustra los pensamientos de los astutos, Para que sus manos no hagan nada:
13 Que prende á los sabios en la astucia de ellos, Y el consejo de los perversos es entontecido;
14 De día se topan con tinieblas, Y en mitad del día andan á tientas como de noche:
15 Y libra de la espada al pobre, de la boca de los impíos, Y de la mano violenta;
16 Pues es esperanza al menesteroso, Y la iniquidad cerrará su boca.
17 He aquí, bienaventurado es el hombre á quien Dios castiga: Por tanto no menosprecies la corrección del Todopoderoso.
18 Porque él es el que hace la llaga, y él la vendará: El hiere, y sus manos curan.
19 En seis tribulaciones te librará, Y en la séptima no te tocará el mal.
20 En el hambre te redimirá de la muerte, Y en la guerra de las manos de la espada.
21 Del azote de la lengua serás encubierto; Ni temerás de la destrucción cuando viniere.
22 De la destrucción y del hambre te reirás, Y no temerás de las bestias del campo:
23 Pues aun con las piedras del campo tendrás tu concierto, Y las bestias del campo te serán pacíficas.
24 Y sabrás que hay paz en tu tienda; Y visitarás tu morada, y no pecarás.
25 Asimismo echarás de ver que tu simiente es mucha, Y tu prole como la hierba de la tierra.
26 Y vendrás en la vejez á la sepultura, Como el montón de trigo que se coge á su tiempo.
27 He aquí lo que hemos inquirido, lo cual es así: Oyelo, y juzga tú para contigo.