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Marcos 3

RVES

1 Y 3.1 Mt. 12.9-14. Lc. 6.6-11.OTRA vez entró en 3.1 cp. 1.21,23,39 y 2.1.la sinagoga; y había allí un hombre que tenía una mano seca.

2 Y le acechaban si en sábado le sanaría, para acusarle.

3 Entonces dijo al hombre que tenía la mano seca: Levántate en medio.

4 Y les dice: ¿Es lícito hacer bien en sábado, ó hacer mal? ¿salvar la vida, ó quitarla? Mas ellos callaban.

5 Y mirándolos alrededor con enojo, condoleciéndose de la ceguedad de su corazón, dice al hombre: Extiende tu mano. Y la extendió, y su mano fué restituída sana.

6 Entonces saliendo los Fariseos, tomaron consejo con 3.6 Mt. 22.16.los Herodianos contra él, para matarle.

7 3.7 Mt. 12.15. Mas Jesús se apartó á la mar con sus discípulos: y le siguió 3.7 cp. 1.45.gran multitud de Galilea, y de Judea.

8 Y de Jerusalem, y de 3.8 Is. 34.5,6.Idumea, y de la otra parte del Jordán. Y los de alrededor de 3.8 Mt. 15.21.Tiro y de Sidón, grande multitud, oyendo cuán grandes cosas hacía, vinieron á él.

9 Y dijo á sus discípulos que le estuviese siempre apercibida la barquilla, por causa del gentío, para que no le oprimiesen.

10 Porque había sanado á muchos; de manera que caían sobre él cuantos tenían plagas, por tocarle.

11 Y los espíritus inmundos, al verle, se postraban delante de él, y daban voces, diciendo: eres el Hijo de Dios.

12 Mas él les reñía mucho 3.12 Mt. 12.16.que no le manifestasen.

13 Y subió al monte, 3.13 Mt. 10.1. Lc. 6.12,13 y 9.1.y llamó á á los que él quiso; y vinieron á él.

14 Y estableció doce, para que estuviesen con él, y para enviarlos á predicar.

15 Y que tuviesen potestad de sanar enfermedades, y de echar fuera demonios:

1 Vocación de los doce.
2 Parábola del sembrador.

16 3.16 Mt. 10.2-4. Lc. 6.14-16. Hch. 1.13. A Simón, al cual puso por nombre Pedro;

17 Y á Jacobo, hijo de Zebedeo, y á Juan hermano de Jacobo; y les apellidó 3.17 Lc. 9.54.Boanerges, que es, Hijos del trueno;

18 Y á Andrés, y á Felipe, y á Bartolomé, y á Mateo, y á Tomas, y á Jacobo hijo de Alfeo, y á Tadeo, y á Simón el Cananita,

19 Y á Judas Iscariote, el que le entregó. Y vinieron á casa.

20 Y agolpóse de nuevo la gente, 3.20 cp. 6.31.de modo que ellos ni aun podían comer pan.

21 Y como lo oyeron 3.21 ver. 31los suyos, vinieron para prenderle: 3.21 Jn. 7.3-5 y 10.20.porque decían: Está fuera de .

22 Y los escribas que habían venido de Jerusalem, decían 3.22 Mt. 9.34 y 12.24.que tenía á Beelzebub, y que por el príncipe de los demonios echaba fuera los demonios.

23 Y habiéndolos llamado, 3.23 Mt. 12.25-29. Lc. 11.17-22.les decía en parábolas: ¿Cómo puede Satanás echar fuera á Satanás?

24 Y si algún reino contra mismo fuere dividido, no puede permanecer el tal reino.

25 Y si alguna casa fuere dividida contra misma, no puede permanecer la tal casa.

26 Y si Satanás se levantare contra mismo, y fuere dividido, no puede permanecer; antes tiene fin.

27 Nadie puede saquear las alhajas del valiente entrando en su casa, si antes no atare al valiente y entonces saqueará su casa.

28 3.28 Mt. 12.31,32. Lc. 12.10. De cierto os digo que todos los pecados serán perdonados á los hijos de los hombres, y las blasfemias cualesquiera con que blasfemaren;

29 Mas cualquiera que blasfemare contra el Espíritu Santo, no tiene jamás perdón, mas está expuesto á eterno juicio.

30 Porque decían: Tiene espíritu inmundo.

31 3.31 Mt. 12.46-50. Lc. 8.19-21. Vienen después 3.31 ver. 21sus hermanos y su madre, y estando fuera, enviaron á él llamándole.

32 Y la gente estaba sentada alrededor de él, y le dijeron: He aquí, tu madre y tus hermanos te buscan fuera.

33 Y él les respondió, diciendo: ¿Quién es mi madre y mis hermanos?

34 Y mirando á los que estaban sentados alrededor de él, dijo: He aquí mi madre y hermanos.

35 Porque cualquiera que hiciere la voluntad de Dios, éste es mi hermano, y mi hermana, y mi madre.

1 Y OTRA vez entró en la sinagoga; y había allí un hombre que tenía una mano seca. 2 Y le acechaban si en sábado le sanaría, para acusarle. 3 Entonces dijo al hombre que tenía la mano seca: Levántate en medio. 4 Y les dice: ¿Es lícito hacer bien en sábado, ó hacer mal? ¿salvar la vida, ó quitarla? Mas ellos callaban. 5 Y mirándolos alrededor con enojo, condoleciéndose de la ceguedad de su corazón, dice al hombre: Extiende tu mano. Y la extendió, y su mano fué restituída sana. 6 Entonces saliendo los Fariseos, tomaron consejo con los Herodianos contra él, para matarle. 7 Mas Jesús se apartó á la mar con sus discípulos: y le siguió gran multitud de Galilea, y de Judea. 8 Y de Jerusalem, y de Idumea, y de la otra parte del Jordán. Y los de alrededor de Tiro y de Sidón, grande multitud, oyendo cuán grandes cosas hacía, vinieron á él. 9 Y dijo á sus discípulos que le estuviese siempre apercibida la barquilla, por causa del gentío, para que no le oprimiesen. 10 Porque había sanado á muchos; de manera que caían sobre él cuantos tenían plagas, por tocarle. 11 Y los espíritus inmundos, al verle, se postraban delante de él, y daban voces, diciendo: eres el Hijo de Dios. 12 Mas él les reñía mucho que no le manifestasen. 13 Y subió al monte, y llamó á á los que él quiso; y vinieron á él.

14 Y estableció doce, para que estuviesen con él, y para enviarlos á predicar.

15 Y que tuviesen potestad de sanar enfermedades, y de echar fuera demonios:

16 A Simón, al cual puso por nombre Pedro;

17 Y á Jacobo, hijo de Zebedeo, y á Juan hermano de Jacobo; y les apellidó Boanerges, que es, Hijos del trueno;

18 Y á Andrés, y á Felipe, y á Bartolomé, y á Mateo, y á Tomas, y á Jacobo hijo de Alfeo, y á Tadeo, y á Simón el Cananita,

19 Y á Judas Iscariote, el que le entregó. Y vinieron á casa.

20 Y agolpóse de nuevo la gente, de modo que ellos ni aun podían comer pan.

21 Y como lo oyeron los suyos, vinieron para prenderle: porque decían: Está fuera de .

22 Y los escribas que habían venido de Jerusalem, decían que tenía á Beelzebub, y que por el príncipe de los demonios echaba fuera los demonios.

23 Y habiéndolos llamado, les decía en parábolas: ¿Cómo puede Satanás echar fuera á Satanás?

24 Y si algún reino contra mismo fuere dividido, no puede permanecer el tal reino.

25 Y si alguna casa fuere dividida contra misma, no puede permanecer la tal casa.

26 Y si Satanás se levantare contra mismo, y fuere dividido, no puede permanecer; antes tiene fin.

27 Nadie puede saquear las alhajas del valiente entrando en su casa, si antes no atare al valiente y entonces saqueará su casa.

28 De cierto os digo que todos los pecados serán perdonados á los hijos de los hombres, y las blasfemias cualesquiera con que blasfemaren;

29 Mas cualquiera que blasfemare contra el Espíritu Santo, no tiene jamás perdón, mas está expuesto á eterno juicio.

30 Porque decían: Tiene espíritu inmundo.

31 Vienen después sus hermanos y su madre, y estando fuera, enviaron á él llamándole.

32 Y la gente estaba sentada alrededor de él, y le dijeron: He aquí, tu madre y tus hermanos te buscan fuera.

33 Y él les respondió, diciendo: ¿Quién es mi madre y mis hermanos?

34 Y mirando á los que estaban sentados alrededor de él, dijo: He aquí mi madre y hermanos.

35 Porque cualquiera que hiciere la voluntad de Dios, éste es mi hermano, y mi hermana, y mi madre.

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