1 EMPERO tú, habla lo que conviene á la 2.1 1 Ti. 1.10.sana doctrina:
2 Que los viejos sean templados, 2.2 1 Ti. 3.4.graves, prudentes, 2.2 cp. 1.13.sanos en la 2.2 2 Ti. 3.10.fe, en la caridad, en la paciencia.
3 Las viejas, 2.3 1 Ti. 2.9.asimismo, se distingan en un porte santo; no calumniadoras, no dadas á mucho vino, maestras de honestidad:
4 Que enseñen á las mujeres jóvenes á ser predentes, á 2.4 1 Ti. 5.14.que amen á sus maridos, á que amen á sus hijos,
5 A ser templadas, castas, que tengan cuidado de la casa, buenas, sujetas á sus maridos; porque 2.5 1 Ti. 6.1.la palabra de Dios no sea blasfemada.
6 Exhorta asimismo á los mancebos á que sean comedidos;
7 Mostrándote en todo por ejemplo de buenas obras; en doctrina haciendo ver integridad, gravedad,
8 Palabra sana, 2.8 1 Ti. 6.3.e irreprensible; 2.8 1 P. 2.12.que el adversario se avergüence, no teniendo mal ninguno que decir de vosotros.
9 Exhorta á los 2.9 Ef. 6.5. 1 Ti. 6.1,2.siervos á que sean sujetos á sus señores, que agraden en todo, no respondones;
10 No defraudando, antes mostrando toda buena lealtad, para que adornen en todo 2.10 ver. 7. 1 Ti. 6.1.la doctrina de 2.10 cp. 1.3.nuestro Salvador Dios.
11 Porque la gracia de Dios que trae salvación á todos los hombres, se manifestó.
12 Enseñándonos que, renunciando á la impiedad 2.12 1 Jn. 2.16.y á los deseos mundanos, vivamos en este siglo templada, y justa, y píamente,
13 Esperando aquella esperanza 2.13 Col. 1.5,23.bienaventurada, y la manifestación 2.13 Col. 3.4.gloriosa del gran Dios y Salvador nuestro Jesucristo.
14 Que 2.14 Ro. 4.25.se dió á sí mismo por nosotros 2.14 1 Ti. 2.6.para redimirnos de toda iniquidad, y limpiar para sí 2.14 Ex. 19.5. 1 P. 2.9.un pueblo propio, celoso de buenas obras.
15 Esto habla y exhorta, y reprende con toda autoridad. 2.15 1 Ti. 4.12.Nadie te desprecie.
1 EMPERO tú, habla lo que conviene á la sana doctrina: 2 Que los viejos sean templados, graves, prudentes, sanos en la fe, en la caridad, en la paciencia. 3 Las viejas, asimismo, se distingan en un porte santo; no calumniadoras, no dadas á mucho vino, maestras de honestidad: 4 Que enseñen á las mujeres jóvenes á ser predentes, á que amen á sus maridos, á que amen á sus hijos, 5 A ser templadas, castas, que tengan cuidado de la casa, buenas, sujetas á sus maridos: porque la palabra de Dios no sea blasfemada. 6 Exhorta asimismo á los mancebos á que sean comedidos; 7 Mostrándote en todo por ejemplo de buenas obras; en doctrina haciendo ver integridad, gravedad, 8 Palabra sana, é irreprensible; que el adversario se avergüence, no teniendo mal ninguno que decir de vosotros. 9 Exhorta á los siervos á que sean sujetos á sus señores, que agraden en todo, no respondones; 10 No defraudando, antes mostrando toda buena lealtad, para que adornen en todo la doctrina de nuestro Salvador Dios. 11 Porque la gracia de Dios que trae salvación á todos los hombres, se manifestó.
12 Enseñándonos que, renunciando á la impiedad y á los deseos mundanos, vivamos en este siglo templada, y justa, y píamente,
13 Esperando aquella esperanza bienaventurada, y la manifestación gloriosa del gran Dios y Salvador nuestro Jesucristo.
14 Que se dió á sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad, y limpiar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras.
15 Esto habla y exhorta, y reprende con toda autoridad. Nadie te desprecie.