Saludo
1 Yo, Pedro, apóstol de Jesucristo, saludo a los que se hallan expatriados y dispersos en el Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y Bitinia, y que fueron elegidos,
Una esperanza viva
3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que por su gran misericordia y mediante la resurrección de Jesucristo nos ha hecho nacer de nuevo a una esperanza viva,
4 para que recibamos una herencia incorruptible, incontaminada y eterna. Esta herencia les está reservada en los cielos
6 Esto les causa gran gozo, aun cuando les sea necesario soportar por algún tiempo diversas pruebas y dificultades;