David huye de Saúl
1 David fue a Nob en busca del sacerdote Ajimélec.Mt 12.3-4;Mc 2.25-26;Lc 6.3. Al ver a David, Ajimélec se sorprendió mucho y le preguntó:
«¿Cómo es que vienes tú solo, sin ninguna compañía?»
2 David le respondió:
«El rey me encomendó un asunto importante. Me recomendó: "Que nadie sepa a qué te envío, ni cuál es tu misión." Pero voy a encontrarme en cierto lugar con los hombres a mi cargo.
3 Ahora, dime si tienes algo a la mano para comer. Dame unos cinco panes, o lo que tengas.»
4 El sacerdote le respondió:
«No tengo a la mano pan común; solo tengo pan consagrado. Te lo puedo dar, si es que tus hombres no han tenido relaciones sexuales con ninguna mujer.»
5 Y David le respondió:
«No te preocupes por eso, pues desde hace tres días hemos estado alejados de ellas. Aunque esta misión no es muy importante, cuando yo salí mis hombres ya se habían purificado.»
6 El sacerdote le dio entonces los panes consagrados,Lv 24.5-9. que ya habían sido retirados de la presencia del Señor, y cambiados por panes calientes de ese mismo día.
7 Ese día se encontraba allí, ante el Señor, un edomita llamado Doeg, que era el jefe de los pastores de Saúl.
8 David le preguntó a Ajimélec:
«¿Tienes a la mano una espada o una lanza? No traje mi espada ni mis otras armas porque las órdenes del rey eran urgentes.»
9 El sacerdote le respondió:
«Tengo la espada del filisteo Goliat, al que tú venciste en el valle de Elá.1 S 17.51. Está aquí, detrás del efod, envuelta en un velo. Si te sirve, tómala. Es la única que tengo.»
Y David le dijo:
«Ninguna otra sería mejor. Dámela.»
10 Ese día David huyó de los dominios de Saúl y llegó al pueblo de Gat, donde Aquis era rey.
11 Los siervos de Aquis le dijeron:
«¡Aquí está David, el rey de esta tierra! Este es de quien, entre danzas y cantos, la gente decía:
"Saúl mató a miles de guerreros,
pero David mató a más de diez mil."»1 S 18.7;29.5.
12 Cuando David oyó esto, presintió que había peligro y tuvo miedo de Aquis, el rey de Gat.Sal 56tít.
13 Entonces cambió su comportamiento y fingió estar loco,Sal 34tít. y se puso a escribir en las puertas, y dejaba que la saliva le corriera por la barba.
14 Al verlo, Aquis dijo a sus siervos:
«¿No se dan cuenta que este hombre está loco? ¿Para qué me lo traen?
15 ¿Acaso faltan locos en mi casa, para que me traigan a este a hacer sus locuras delante de mí? ¿Creen que voy a dejar que entre aquí?»