40 «Cegó los ojos de ellos, y endureció su corazón;
para que no vean con los ojos, y entiendan con el corazón,
y se conviertan, y yo los sane.»Is 6.10.
41 Isaías dijo esto cuando vio su gloria y habló acerca de él.
42 Con todo eso, muchos creyeron en él, incluso algunos de los gobernantes; pero por causa de los fariseos no lo confesaban, para no ser expulsados de la sinagoga.