2 Que, por el contrario,
se alegra en la ley del Señor,
y día y noche medita en ella.
3 Ese hombre es como un árbol
plantado junto a los arroyos:Jer 17.8.
llegado el momento da su fruto,
y sus hojas no se marchitan.
¡En todo lo que hace, prospera!
2 Que, por el contrario,
se alegra en la ley del Señor,
y día y noche medita en ella.
3 Ese hombre es como un árbol
plantado junto a los arroyos:Jer 17.8.
llegado el momento da su fruto,
y sus hojas no se marchitan.
¡En todo lo que hace, prospera!