28 Tú eres mi Dios, y siempre te alabaré;
siempre, Dios mío, celebraré tu nombre.
29 ¡Alabemos al Señor, porque él es bueno;
porque su misericordia permanece para siempre!
28 Tú eres mi Dios, y siempre te alabaré;
siempre, Dios mío, celebraré tu nombre.
29 ¡Alabemos al Señor, porque él es bueno;
porque su misericordia permanece para siempre!