7 El rey confía en ti, Señor;
confía en tu misericordia, Dios altísimo;
¡por eso nunca será derrocado!
8 Su mano derribará a todos sus enemigos;
su mano derecha destruirá a quienes lo odian.
9 Cuando tú, Señor, te manifiestes,
los convertirás en un horno encendido;
en tu enojo los harás pedazos,
y con tu fuego acabarás con ellos.