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Amós 5

IRB20

1 OID esta palabra, porque yo levanto endecha sobre vosotros, casa de Israel. 2 Cayó la virgen de Israel, no más podrá levantarse; dejada fué sobre su tierra, no hay quien la levante. 3 Porque así ha dicho el Señor Jehová: La ciudad que sacaba mil, quedará con ciento; y la que sacaba ciento, quedará con diez, en la casa de Israel. 4 Empero así dice Jehová á la casa de Israel: Buscadme, y viviréis;

5 Y no busquéis á Beth-el ni entreis en Gilgal, ni paséis á Beer-seba: porque Gilgal será llevada en cautiverio, y Beth-el será deshecha.

6 Buscad á Jehová, y vivid; no sea que hienda, como fuego, á la casa de José, y la consuma, sin haber en Beth-el quien lo apague.

7 Los que convierten en ajenjo el juicio, y dejan en tierra la justicia,

8 Miren al que hace el Arcturo y el Orión, y las tinieblas vuelve en mañana, y hace oscurecer el día en noche; el que llama á las aguas de la mar, y las derrama sobre la haz de la tierra: Jehová es su nombre:

9 Que da esfuerzo al despojador sobre el fuerte, y que el despojador venga contra la fortaleza.

10 Ellos aborrecieron en la puerta al reprensor, y al que hablaba lo recto abominaron.

11 Por tanto, pues que vejáis al pobre y recibís de él carga de trigo; edificasteis casas de sillares, mas no las habitaréis; plantasteis hermosas viñas, mas no beberéis el vino de ellas.

12 Porque sabido he vuestras muchas rebeliones, y vuestros grandes pecados: que afligen al justo, y reciben cohecho, y á los pobres en la puerta hacen perder su causa.

13 Por tanto, el prudente en tal tiempo calla, porque el tiempo es malo.

14 Buscad lo bueno, y no lo malo, para que viváis; porque así Jehová Dios de los ejércitos será con vosotros, como decís.

15 Aborreced el mal, y amad el bien, y poned juicio en la puerta: quizá Jehová, Dios de los ejércitos, tendrá piedad del remanente de José.

16 Por tanto, así ha dicho Jehová Dios de los ejércitos, el Señor: En todas las plazas habrá llanto, y en todas las calles dirán, ­Ay! ­ay! y al labrador llamarán á lloro, y á endecha á los que endechar supieren.

17 Y en todas las viñas habrá llanto; porque pasaré por medio de ti, dice Jehová.

18 Ay de los que desean el día de Jehová! ¿para qué queréis este día de Jehová? Será de tinieblas, y no luz:

19 Como el que huye de delante del león, y se topa con el oso; ó si entrare en casa y arrimare su mano á la pared, y le muerda la culebra.

20 ¿No será el día de Jehová tinieblas, y no luz; oscuridad, que no tiene resplandor?

21 Aborrecí, abominé vuestras solemnidades, y no me darán buen olor vuestras asambleas.

22 Y si me ofreciereis holocaustos y vuestros presentes, no los recibiré; ni miraré á los pacíficos de vuestros engordados.

23 Quita de la multitud de tus cantares, que no escucharé las salmodias de tus instrumentos.

24 Antes corra el juicio como las aguas, y la justicia como impetuoso arroyo.

25 ¿Habéisme ofrecido sacrificios y presentes en el desierto en cuarenta años, casa de Israel?

26 Mas llevabais el tabernáculo de vuestro Moloch y Chiún, ídolos vuestros, la estrella de vuestros dioses que os hicisteis.

27 Hareos pues trasportar más allá de Damasco, ha dicho Jehová, cuyo nombre es Dios de los ejércitos.

Il Signore esorta Israele a ravvedersi

1 Ascoltate questa parola, questo lamento che io pronuncio su di voi, o casa d’Israele! 2 "La vergine d’Israele è caduta e non risorgerà più; giace distesa sul suo suolo e non c’è chi la rialzi". 3 Poiché così parla il Signore, l’Eterno: "Alla città che metteva in campo mille uomini, non ne resteranno che cento; alla città che ne metteva in campo cento, non ne resteranno che dieci per la casa d’Israele".

4 Poiché così dice l’Eterno alla casa d’Israele: "Cercatemi e vivrete! 5 Non cercate Betel, non andate a Ghilgal, non vi recate fino a Beer-Sceba; perché Ghilgal andrà di sicuro in esilio, e Betel sarà ridotto a nulla".

6 Cercate l’Eterno e vivrete, affinché egli non si avventi come un fuoco sulla casa di Giuseppe e la consumi senza che in Betel ci sia chi la spenga. 7 Voi cambiate il diritto in assenzio e gettate a terra la giustizia!

8 Egli ha fatto le Pleiadi e Orione, cambia in aurora l’ombra di morte e fa del giorno una notte oscura; chiama le acque del mare e le riversa sulla faccia della terra: il suo nome è l’Eterno. 9 Egli fa sorgere all’improvviso la rovina sui potenti, così la rovina piomba sulle fortezze.

10 Essi odiano chi li ammonisce alla porta e detestano chi parla con integrità. 11 Perciò, visto che calpestate il povero ed esigete da lui tributi di frumento, voi fabbricate case di pietre squadrate, ma non le abiterete; piantate vigne deliziose, ma non ne berrete il vino. 12 Poiché io conosco quanto sono numerose le vostre trasgressioni, come sono gravi i vostri peccati; voi opprimete il giusto, accettate regali e fate torto ai poveri alla porta. 13 Ecco perché, in tempi come questi, il saggio tace; perché i tempi sono malvagi.

14 Cercate il bene e non il male, affinché viviate, e l’Eterno, l’Iddio degli eserciti, sia con voi, come dite. 15 Odiate il male, amate il bene e, alle porte, stabilite saldamente il diritto. Forse, l’Eterno, l’Iddio degli eserciti, avrà pietà del resto di Giuseppe.

16 Perciò, così dice l’Eterno, l’Iddio degli eserciti, il Signore: "In tutte le piazze si farà lamento, e in tutte le strade si dirà: Ahimè! ahimè!. Si chiameranno gli agricoltori perché facciano cordoglio, e si ordineranno lamenti a quelli che li sanno fare. 17 In tutte le vigne si farà lamento, perché io passerò in mezzo a te", dice l’Eterno.

18 Guai a voi che desiderate il giorno dell’Eterno! Che vi aspettate dal giorno dell’Eterno? Sarà un giorno di tenebre, non di luce. 19 Voi sarete come uno che fugge davanti a un leone e si imbatte in un orso; come uno che entra in casa, appoggia la mano alla parete e un serpente lo morde. 20 Il giorno dell’Eterno non è forse tenebre e non luce? oscurissimo e senza splendore? 21 "Io odio, disprezzo le vostre feste, non prendo piacere nelle vostre assemblee solenni. 22 Se mi offrite i vostri olocausti e le vostre oblazioni, io non li gradisco; non tengo conto delle bestie grasse che mi offrite in sacrifici di ringraziamento. 23 Allontana da me il rumore dei tuoi canti! Non voglio più sentire la musica delle tue arpe! 24 Ma scorra il diritto come acqua e la giustizia come un torrente perenne! 25 O casa d’Israele, mi avete forse presentato sacrifici e oblazioni nel deserto, durante i quarant’anni? 26 Ora vi caricherete sulle spalle il baldacchino del vostro re, il piedistallo delle vostre immagini, la stella dei vostri dèi, che voi vi siete fatti; 27 io vi farò andare in esilio al di di Damasco", dice l’Eterno, che ha nome l’Iddio degli eserciti.

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