Pular para o conteúdo
Publicidade

Apocalipse 2

IRB20

1 ESCRIBE al ángel de la iglesia en EFESO: El que tiene las siete estrellas en su diestra, el cual anda en medio de los siete candeleros de oro, dice estas cosas: 2 Yo tus obras, y tu trabajo y paciencia; y que no puedes sufrir los malos, y has probado á los que se dicen ser apóstoles, y no lo son, y los has hallado mentirosos; 3 Y has sufrido, y has tenido paciencia, y has trabajado por mi nombre, y no has desfallecido. 4 Pero tengo contra ti que has dejado tu primer amor. 5 Recuerda por tanto de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras; pues si no, vendré presto á ti, y quitaré tu candelero de su lugar, si no te hubieres arrepentido. 6 Mas tienes esto, que aborreces los hechos de los Nicolaítas; los cuales yo también aborrezco. 7 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice á las iglesias. Al que venciere, daré á comer del árbol de la vida, el cual está en medio del paraíso de Dios. 8 Y escribe al ángel de la iglesia en SMIRNA: El primero y postrero, que fué muerto, y vivió, dice estas cosas:

9 Yo tus obras, y tu tribulacion, y tu pobreza (pero eres rico), y la blasfemia de los que se dicen ser Judíos, y no lo son, mas son sinagoga de Satanás.

10 No tengas ningún temor de las cosas que has de padecer. He aquí, el diablo ha de enviar algunos de vosotros á la cárcel, para que seáis probados, y tendréis tribulación de diez días. fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida.

11 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice á las iglesias. El que venciere, no recibirá daño de la muerte segunda.

12 Y escribe al ángel de la iglesia en PÉRGAMO: El que tiene la espada aguda de dos filos, dice estas cosas:

13 Yo tus obras, y dónde moras, donde está la silla de Satanás; y retienes mi nombre, y no has negado mi fe, aun en los días en que fué Antipas mi testigo fiel, el cual ha sido muerto entre vosotros, donde Satanás mora.

14 Pero tengo unas pocas cosas contra ti: porque tienes ahí los que tienen la doctrina de ahí los que tienen la doctrina de Fcbalaam, el cual enseñaba á Balac á poner escándalo delante de los hijos de Israel, á comer de cosas sacrificadas á los ídolos, y á cometer fornicación.

15 Así también tienes á los que tienen la doctrina de los Nicolaítas, lo cual yo aborrezco.

16 Arrepiéntete, porque de otra manera vendré á ti presto, y pelearé contra ellos con la espada de mi boca.

17 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice á las iglesias. Al que venciere, daré á comer del maná escondido, y le daré una piedrecita blanca, y en la piedrecita un nombre nuevo escrito, el cual ninguno conoce sino aquel que lo recibe.

18 Y escribe al ángel de la iglesia en TIATIRA: El Hijo de Dios, que tiene sus ojos como llama de fuego, y sus pies semejantes al latón fino, dice estas cosas:

19 Yo he conocido tus obras, y caridad, y servicio, y fe, y tu paciencia, y que tus obras postreras son más que las primeras.

20 Mas tengo unas pocas cosas contra ti: porque permites aquella mujer Jezabel (que se dice profetisa) enseñar, y engañar á mis siervos, á fornicar, y á comer cosas ofrecidas á los ídolos.

21 Y le he dado tiempo para que se arrepienta de la fornicación; y no se ha arrepentido.

22 He aquí, yo la echo en cama, y á los que adulteran con ella, en muy grande tribulación, si no se arrepintieren de sus obras:

23 Y mataré á sus hijos con muerte; y todas las iglesias sabrán que yo soy el que escudriño los riñones y los corazones: y daré á cada uno de vosotros según sus obras.

24 Pero yo digo á vosotros, y á los demás que estáis en Tiatira, cualesquiera que no tienen esta doctrina, y que no han conocido las profundidades de Satanás, como dicen: Yo no enviaré sobre vosotros otra carga.

25 Empero la que tenéis, tenedla hasta que yo venga.

26 Y al que hubiere vencido, y hubiere guardado mis obras hasta el fin, yo le daré potestad sobre las gentes;

27 Y las regirá con vara de hierro, y serán quebrantados como vaso de alfarero, como también yo he recibido de mi Padre:

28 Y le daré la estrella de la mañana.

29 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice á las iglesias.

Lettera alla chiesa di Efeso

1 "All’angelo della chiesa di Efeso scrivi: queste cose dice colui che tiene le sette stelle nella sua destra e che cammina in mezzo ai sette candelabri d’oro:

2 Io conosco le tue opere, la tua fatica, la tua costanza e che non puoi sopportare i malvagi; hai messo alla prova quelli che si chiamano apostoli e non lo sono, e li hai trovati bugiardi. 3 Hai costanza, hai sopportato molte cose per amore del mio nome e non ti sei stancato. 4 Ma ho questo contro di te: che hai abbandonato il tuo primo amore. 5 Ricordati dunque da dove sei caduto; ravvediti e fale opere di prima, se no verrò da te e rimuoverò il tuo candelabro dal suo posto, se non ti ravvedi. 6 Tuttavia hai questo: odi le opere dei Nicolaiti, che anch’io odio.

7 Chi ha orecchio ascolti ciò che lo Spirito dice alle chiese. A chi vince io darò da mangiare dell’albero della vita, che sta nel paradiso di Dio".

Lettera alla chiesa di Smirne

8 "All’angelo della chiesa di Smirne scrivi: queste cose dice il primo e l’ultimo, che fu morto e tornò in vita:

9 Io conosco la tua tribolazione, la tua povertà (eppure sei ricco) e le calunnie lanciate da quelli che dicono di essere Giudei e non lo sono, ma sono una sinagoga di Satana. 10 Non temere quello che avrai da soffrire; ecco, il diavolo sta per cacciare alcuni di voi in prigione, perché siate provati, e avrete una tribolazione di dieci giorni. Sii fedele fino alla morte e io ti darò la corona della vita.

11 Chi ha orecchio ascolti ciò che lo Spirito dice alle chiese. Chi vince non sarà colpito dalla morte seconda".

Lettera alla chiesa di Pergamo

12 "All’angelo della chiesa di Pergamo scrivi: queste cose dice colui che ha la spada affilata a due tagli:

13 Io conosco dove tu abiti, cioè dov’è il trono di Satana, tuttavia tu ritieni fermamente il mio nome, e non hai rinnegato la mia fede, neppure nei giorni in cui Antipa, il mio fedele testimone, fu ucciso fra voi, dove abita Satana. 14 Ma ho alcune poche cose contro di te: hai di quelli che professano la dottrina di Balaam, il quale insegnava a Balac a porre un intoppo davanti ai figli d’Israele, inducendoli a mangiare delle cose sacrificate agli idoli e a fornicare. 15 Così anche tu hai di quelli che, similmente, professano la dottrina dei Nicolaiti. 16 Ravvediti dunque, se no verrò presto a te, e combatterò contro di loro con la spada della mia bocca.

17 Chi ha orecchio ascolti ciò che lo Spirito dice alle chiese. A chi vince io darò della manna nascosta, e gli darò una pietruzza bianca, e sulla pietruzza scritto un nome nuovo che nessuno conosce, se non colui che lo riceve".

Lettera alla chiesa di Tiatiri

18 "E all’angelo della chiesa di Tiatiri scrivi: queste cose dice il Figlio di Dio, che ha gli occhi come fiamma di fuoco, e i cui piedi sono simili a bronzo incandescente:

19 Io conosco le tue opere, il tuo amore, la tua fede, il tuo servizio, la tua costanza e so che le tue opere ultime sono più numerose delle prime. 20 Ma ho questo contro di te: tu tolleri quella donna Iezabel che si dice profetessa e insegna e seduce i miei servitori perché commettano fornicazione e mangino cose sacrificate agli idoli. 21 Le ho dato tempo per ravvedersi, ma lei non vuol ravvedersi della sua fornicazione. 22 Ecco, io getto lei sopra un letto di dolore e quelli che commettono adulterio con lei in una grande tribolazione, se non si ravvedono delle opere che ella compie. 23 E metterò a morte i suoi figli; tutte le chiese conosceranno che io sono colui che investigo le reni e i cuori e darò a ciascuno di voi secondo le vostre opere. 24 Ma agli altri di voi in Tiatiri, che non professate questa dottrina e non avete conosciuto le profondità di Satana (come le chiamano loro), io dico: Non v’impongo altro peso. 25 Soltanto, quello che avete tenetelo fermamente finché io venga.

26 A chi vince e persevera nelle mie opere sino alla fine io darò potere sulle nazioni 27 ed egli le governerà con una verga di ferro, frantumandole come vasi d’argilla, come anch’io ho ricevuto potere dal Padre mio. 28 E gli darò la stella mattutina.

29 Chi ha orecchio ascolti ciò che lo Spirito dice alle chiese".

Veja também