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Jeremias 1

IRB20

1 LAS palabras de Jeremías hijo de Hilcías, de los sacerdotes que estuvieron en Anathoth, en tierra de Benjamín. 2 La palabra de Jehová que fué á él en los días de Josías hijo de Amón, rey de Judá, en el año décimotercio de su reinado. 3 Fué asimismo en días de Joacim hijo de Josías, rey de Judá, hasta el fin del año undécimo de Sedechîas hijo de Josías, rey de Judá, hasta la cautividad de Jerusalem en el mes quinto. 4 Fué pues palabra de Jehová á , diciendo:

5 Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que salieses de la matriz te santifiqué, te por profeta á las gentes.

6 Y yo dije: ­Ah! ­ah! ­Señor Jehová! He aquí, no hablar, porque soy niño.

7 Y díjome Jehová: No digas, soy niño; porque á todo lo que te enviaré irás , y dirás todo lo que te mandaré.

8 No temas delante de ellos, porque contigo soy para librarte, dice Jehová.

9 Y extendió Jehová su mano, y tocó sobre mi boca; y díjome Jehová: He aquí he puesto mis palabras en tu boca.

10 Mira que te he puesto en este día sobre gentes y sobre reinos, para arrancar y para destruir, y para arruinar y para derribar, y para edificar y para plantar.

11 Y la palabra de Jehová fué á , diciendo: ¿Qué ves , Jeremías? Y dije: Yo veo una vara de almendro.

12 Y díjome Jehová: Bien has visto; porque yo apresuro mi palabra para ponerla por obra.

13 Y fué á palabra de Jehová segunda vez, diciendo: ¿Qué ves ? Y dije: Yo veo una olla que hierve; y su haz está de la parte del aquilón.

14 Y díjome Jehová: Del aquilón se soltará el mal sobre todos los moradores de la tierra.

15 Porque he aquí que yo convoco todas las familias de los reinos del aquilón, dice Jehová; y vendrán, y pondrá cada uno su asiento á la entrada de las puertas de Jerusalem, y junto á todos sus muros en derredor, y en todas las ciudades de Judá.

16 Y á causa de toda su malicia, proferiré mis juicios contra los que me dejaron, é incensaron á dioses extraños, y á hechuras de sus manos se encorvaron.

17 pues, ciñe tus lomos, y te levantarás, y les hablarás todo lo que te mandaré: no temas delante de ellos, porque no te haga yo quebrantar delante de ellos.

18 Porque he aquí que yo te he puesto en este día como ciudad fortalecida, y como columna de hierro, y como muro de bronce sobre toda la tierra, á los reyes de Judá, á sus príncipes, á sus sacerdotes, y al pueblo de la tierra.

19 Y pelearán contra ti, mas no te vencerán; porque yo soy contigo, dice Jehová, para librarte.

Vocazione di Geremia

1 Parole di Geremia, figlio di Chilchia, uno dei sacerdoti che stavano ad Anatot, nel paese di Beniamino.

2 La parola dell’Eterno gli fu rivolta al tempo di Giosia, figlio di Amon, re di Giuda, il tredicesimo anno del suo regno, e al tempo di Ieoiachim, 3 figlio di Giosia, re di Giuda, fino alla fine dell’undicesimo anno di Sedechia, figlio di Giosia, re di Giuda, fino a quando Gerusalemme fu deportata, il che avvenne nel quinto mese.

4 La parola dell’Eterno mi fu rivolta, dicendo: 5 "Prima che io ti avessi formato nel grembo di tua madre, io ti ho conosciuto; e prima che tu uscissi dal suo grembo, io ti ho consacrato e ti ho costituito profeta delle nazioni". 6 E io risposi: "Ahimè, Signore, Eterno, io non so parlare, poiché non sono che un ragazzo". 7 Ma l’Eterno mi disse: "Non dire: Sono un ragazzo, poiché tu andrai da tutti quelli ai quali ti manderò, e dirai tutto quello che io ti comanderò. 8 Non li temere, perché io sono con te per liberarti, dice l’Eterno". 9 Poi l’Eterno stese la mano e mi toccò la bocca; e l’Eterno disse: "Ecco, io ho messo le mie parole nella tua bocca. 10 Vedi, io ti costituisco oggi sulle nazioni e sopra i regni, per sradicare, per demolire, per abbattere, per distruggere, per costruire e per piantare".

11 Poi la parola dell’Eterno mi fu rivolta, dicendo: "Geremia, che cosa vedi?", io risposi: "Vedo un ramo di mandorlo". E l’Eterno mi disse: 12 "Hai visto bene, poiché io vigilo sulla mia parola per mandarla a effetto". 13 E la parola dell’Eterno mi fu rivolta per la seconda volta, dicendo: "Che cosa vedi?". Io risposi: "Vedo una grande pentola che bolle e ha la bocca volta dal settentrione in qua". E l’Eterno mi disse: 14 "Dal settentrione verrà fuori la calamità su tutti gli abitanti del paese. 15 Poiché, ecco, io sto per chiamare tutti i popoli dei regni del settentrione", dice l’Eterno, "essi verranno, e porranno ognuno il proprio trono all’ingresso delle porte di Gerusalemme, contro tutte le sue mura intorno e contro tutte le città di Giuda. 16 Pronuncerò i miei giudizi contro di loro, a causa di tutta la loro malvagità, perché mi hanno abbandonato e hanno offerto il loro profumo ad altri dèi e si sono prostrati davanti all’opera delle loro mani. 17 Tu dunque, cingiti i fianchi, alzati e diloro tutto quello che io ti comanderò. Non ti intimorire a causa loro, affinché io non ti renda intimorito in loro presenza. 18 Ecco, oggi io ti stabilisco come una città fortificata, come una colonna di ferro e come un muro di bronzo contro tutto il paese, contro i re di Giuda, contro i suoi prìncipi, contro i suoi sacerdoti e contro il popolo del paese. 19 Essi ti faranno la guerra, ma non ti vinceranno, perché io sono con te per liberarti", dice l’Eterno.

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