4 Oyéndolo Jesús, dijo: Esta enfermedad no es para muerte, sino para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.
5 Y amaba Jesús a Marta, a su hermana y a Lázaro. 15 y me alegro por vosotros, de no haber estado allí, para que creáis; mas vamos a él.
Jesús, la resurrección y la vida
17 Vino, pues, Jesús, y halló que hacía ya cuatro días que Lázaro estaba en el sepulcro. 21 Y Marta dijo a Jesús: Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no habría muerto.
35 Jesús lloró.