29 Porque ninguno aborreció jamás a su propia carne, antes la sustenta y regala, como también El Señor a su Iglesia;30 porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos.
Publicidade
Efésios 5
Publicidade
Veja também
Publicidade
29 Porque ninguno aborreció jamás a su propia carne, antes la sustenta y regala, como también El Señor a su Iglesia;30 porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos.