Elifaz exorta a Jó a que busque a Deus
1 Chama, agora; há alguém que te responda?
A qual dos Jó 15.15entes santos te dirigirás?
2 Pois a Pv 12.16;27.3insubmissão mata o fátuo,
e o apaixonamento tira a vida ao parvo.
3 Eu vi o Jr 12.2fátuo criando raízes;
mas, de repente, Jó 24.18;31.30declarei maldita a sua habitação.
4 Seus Jó 4.11, ref.filhos estão longe da segurança,
são espezinhados na porta,
e não há quem os livre.
5 A sua messe é devorada pelo faminto,
que a arrebata até dentre os espinhos,
e o Jó 18.8-10;22.10laço abre as fauces para a fazenda deles.
6 Pois Jó 15.35a iniquidade não procede do pó,
nem da terra brota a aflição;
7 Mas Jó 14.1o homem nasce para a aflição,
tão certamente como as faíscas voam para cima.
8 Porém, quanto a mim, eu Jó 13.2-3buscaria a Deus
e a Deus entregaria a minha causa.
9 O qual Jó 9.10;37.14,16;42.3faz coisas grandes e inescrutáveis,
maravilhas sem número.
10 Ele Jó 36.27-29;37.6-11;38.26faz chover sobre a terra
e envia águas sobre os campos,
11 de modo que Jó 22.29;36.7põe os abatidos num lugar alto;
e os que choram são exaltados à segurança.
12 Ele Sl 33.10frustra as maquinações dos astutos,
de maneira que as suas mãos não possam acabar o seu empreendimento.
13 Ele Jó 37.24;1Co 3.19apanha os sábios na sua astúcia,
e o conselho dos perversos é precipitado.
14 De dia, Jó 12.25;15.30;18.18;20.26;24.13se acham em trevas
e, ao meio-dia, andam às apalpadelas, como de noite.
15 Porém Deus salva da Jó 4.10-11;Sl 35.10espada que sai da boca deles;
ele salva o Jó 29.17;34.28;36.6,15;38.15necessitado da mão do poderoso.
16 Assim há esperança para o pobre,
e a Sl 107.42iniquidade tapa a boca.
As bênçãos do castigo
17 Eis que Sl 94.12feliz é o homem a quem Deus reprova.
Portanto, não desprezes a Jó 36.15-16;Pv 3.11;Hb 12.5-11correção do Todo-Poderoso.
18 Pois Dt 32.39;1Sm 2.6;Is 30.26;Os 6.1ele faz a ferida e a ata.
Ele fere, e as suas mãos curam.
19 Em seis tribulações, ele te livrará,
e, em sete, o mal não te tocará.
20 Sl 33.19;37.19Na fome, ele te redimirá da morte
Sl 144.10e, na guerra, do poder da espada.
21 Estarás Jó 5.15;Sl 31.20escondido do açoite da língua
Sl 91.5-6e não terás medo da assolação, quando chegar.
22 Da assolação e da penúria, Jó 8.21te rirás
Sl 91.13;Ez 34.25;Os 2.18e não terás medo das feras da terra.
23 Pois terás aliança com as pedras do campo,
Is 11.6-9;65.25e as feras do campo estarão em paz contigo.
24 Saberás que Jó 8.6a tua tenda está em paz,
visitarás o teu rebanho, e nada te faltará.
25 Também saberás que Sl 112.2se multiplicará a tua descendência,
Is 44.3-4;48.19e a tua posteridade, como a erva da terra.
26 Jó 42.16Em boa velhice, entrarás na sepultura,
como se recolhe a meda de trigo a seu tempo.
27 Eis que isso nós o temos provado, assim o é;
ouve-o e conhece-o tu para o teu bem.
1 AHORA pues da voces, si habrá quien te responda; ¿Y á cuál de los santos te volverás? 2 Es cierto que al necio la ira lo mata, Y al codicioso consume la envidia. 3 Yo he visto al necio que echaba raíces, Y en la misma hora maldije su habitación. 4 Sus hijos estarán lejos de la salud, Y en la puerta serán quebrantados, Y no habrá quien los libre. 5 Su mies comerán los hambrientos, Y sacaránla de entre las espinas, Y los sedientos beberán su hacienda. 6 Porque la iniquidad no sale del polvo, Ni la molestia brota de la tierra.
7 Empero como las centellas se levantan para volar por el aire, Así el hombre nace para la aflicción.
8 Ciertamente yo buscaría á Dios, Y depositaría en él mis negocios:
9 El cual hace cosas grandes é inescrutables, Y maravillas que no tienen cuento:
10 Que da la lluvia sobre la haz de la tierra, Y envía las aguas por los campos:
11 Que pone los humildes en altura, Y los enlutados son levantados á salud:
12 Que frustra los pensamientos de los astutos, Para que sus manos no hagan nada:
13 Que prende á los sabios en la astucia de ellos, Y el consejo de los perversos es entontecido;
14 De día se topan con tinieblas, Y en mitad del día andan á tientas como de noche:
15 Y libra de la espada al pobre, de la boca de los impíos, Y de la mano violenta;
16 Pues es esperanza al menesteroso, Y la iniquidad cerrará su boca.
17 He aquí, bienaventurado es el hombre á quien Dios castiga: Por tanto no menosprecies la corrección del Todopoderoso.
18 Porque él es el que hace la llaga, y él la vendará: El hiere, y sus manos curan.
19 En seis tribulaciones te librará, Y en la séptima no te tocará el mal.
20 En el hambre te redimirá de la muerte, Y en la guerra de las manos de la espada.
21 Del azote de la lengua serás encubierto; Ni temerás de la destrucción cuando viniere.
22 De la destrucción y del hambre te reirás, Y no temerás de las bestias del campo:
23 Pues aun con las piedras del campo tendrás tu concierto, Y las bestias del campo te serán pacíficas.
24 Y sabrás que hay paz en tu tienda; Y visitarás tu morada, y no pecarás.
25 Asimismo echarás de ver que tu simiente es mucha, Y tu prole como la hierba de la tierra.
26 Y vendrás en la vejez á la sepultura, Como el montón de trigo que se coge á su tiempo.
27 He aquí lo que hemos inquirido, lo cual es así: Oyelo, y juzga tú para contigo.