3 A mí me molesta eso; prefiero que me quites la vida. Si vas a ser así, mejor mátame.
8 y cuando salió el sol, Dios mandó un viento tan caliente que el pobre Jonás casi se desmayaba. Era tanto el calor que Jonás quería morirse; por eso gritó:
—¡Prefiero morir que seguir viviendo!