38 Entonces algunos fariseos y maestros de la Ley le dijeron a Jesús:
—Maestro, queremos que hagas algo que nos demuestre que tú fuiste enviado por Dios.
39 Pero Jesús les contestó:
—Ustedes, que son malos y no confían en Dios, me piden darles una prueba. Pero la única prueba que les daré será la del profeta Jonás: