4 Ustedes no aman a Dios, ni lo obedecen. ¿Pero acaso no saben que hacerse amigo del mundo es volverse enemigo de Dios? ¡Pues así es! Si ustedes aman lo malo del mundo, se vuelven enemigos de Dios. 6 En realidad, Dios nos trata con mucho más amor, como dice la Biblia:
«Dios se opone a los orgullosos,
pero brinda su ayuda a los humildes.»
7 Por eso, obedezcan a Dios. Háganle frente al diablo, y él huirá de ustedes. 8 Háganse amigos de Dios, y él se hará amigo de ustedes.
¡Pecadores, dejen de hacer el mal! Los que quieren amar a Dios, pero también quieren pecar, deben tomar una decisión: o Dios, o el mundo de pecado.