Bem
Fazer o bem é mandamento de Deus e expressão prática do amor cristão. A Bíblia convida a praticar o bem a todos, com alegria, sem se cansar — porque colheremos no tempo próprio.
14 (15) Aléjate de la maldad, y haz lo bueno;
busca la paz, y síguela.
Confía en el Señor y haz lo bueno,
vive en la tierra y manténte fiel.
Pero yo estoy convencido
de que llegaré a ver la bondad del Señor
a lo largo de esta vida.
Señor,
acuérdate del amor y la ternura
que siempre nos has manifestado,
pero no te acuerdes de mis pecados
ni del mal que hice en mi juventud.
Señor, acuérdate de mí,
por tu gran amor y bondad.
El Señor es justo en sus caminos,
bondadoso en sus acciones.
Sabrás también lo que es recto y justo,
y estarás atento a todo lo bueno,
Lo que se quiere del hombre es lealtad;
más vale ser pobre que tramposo.
En cambio, lo que el Espíritu produce es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio. Contra tales cosas no hay ley.
Por eso, siempre que podamos, hagamos bien a todos, y especialmente a nuestros hermanos en la fe.
Conclusión
(6.11-18)
No digan malas palabras, sino solo palabras buenas que edifiquen la comunidad y traigan beneficios a quienes las escuchen.
Sean buenos y compasivos unos con otros, y perdónense mutuamente, como Dios los perdonó a ustedes en Cristo.
Ámense sinceramente unos a otros. Aborrezcan lo malo y apéguense a lo bueno.
No te dejes vencer por el mal. Al contrario, vence con el bien el mal.
Se dice: «Uno es libre de hacer lo que quiera.» Es cierto, pero no todo conviene. Sí, uno es libre de hacer lo que quiera, pero no todo edifica la comunidad.
No se dejen engañar. Como alguien dijo: «Los malos compañeros echan a perder las buenas costumbres.»
Dios puede darles a ustedes con abundancia toda clase de bendiciones, para que tengan siempre todo lo necesario y además les sobre para ayudar en toda clase de buenas obras.
Y quiero que las mujeres se vistan decentemente, que se adornen con modestia y sencillez, no con peinados exagerados, ni con oro, perlas o vestidos costosos.Que su adorno sean las buenas obras, como corresponde a las mujeres que quieren honrar a Dios.
Él se entregó a la muerte por nosotros, para rescatarnos de toda maldad y limpiarnos completamente, haciendo de nosotros el pueblo de su propiedad, empeñados en hacer el bien.
Y por esto deben esforzarse en añadir a su fe la buena conducta; a la buena conducta, el entendimiento; al entendimiento, el dominio propio; al dominio propio, la paciencia; a la paciencia, la devoción; a la devoción, el afecto fraternal; y al afecto fraternal, el amor.
¿Quién podrá hacerles mal, si ustedes se empeñan siempre en hacer el bien?
El Señor dice a su pueblo:
«Párense en los caminos y miren,
pregunten por los senderos antiguos,
dónde está el mejor camino;
síganlo y encontrarán descanso.»
Pero ellos dicen: «No, no queremos seguirlo.»
El Señor es bueno;
es un refugio en horas de angustia:
protege a los que en él confían.
Ni se enciende una lámpara para ponerla bajo un cajón; antes bien, se la pone en alto para que alumbre a todos los que están en la casa.,Del mismo modo, procuren ustedes que su luz brille delante de la gente, para que, viendo el bien que ustedes hacen, todos alaben a su Padre que está en el cielo.
Sean ustedes compasivos, como también su Padre es compasivo.