Confiar no Senhor
Confiar no Senhor é a base de toda vida espiritual. A confiança em Deus nos livra do medo, nos dá paz e nos posiciona para receber as promessas divinas.
Confiar de todo coração
Confia no Senhor de todo o coração. Não te apoies em teu próprio entendimento — em todos os caminhos o reconheça.
Confía de todo corazón en el Señor
y no en tu propia inteligencia.
Ten presente al Señor en todo lo que hagas,
y él te llevará por el camino recto.
El Señor es nuestro refugio#Salmo 91 Con un lenguaje lleno de imágenes poéticas, este poema didáctico o sapiencial invita a confiar en el Señor, porque él es el único refugio seguro contra todas las adversidades y peligros. Cf. Sal 27.1-6.
El que vive bajo la sombra protectora
del Altísimo y Todopoderoso,
dice al Señor: «Tú eres mi refugio,
mi castillo, ¡mi Dios, en quien confío!»
Solo él puede librarte
de trampas ocultas y plagas mortales,
pues te cubrirá con sus alas,
y bajo ellas estarás seguro.
¡Su fidelidad te protegerá como un escudo!
Dios protege a los suyos#Salmo 125 Salmo didáctico o sapiencial. La ciudad de Jerusalén, rodeada por un cerco de colinas, es una imagen de la protección que el Señor brinda a sus fieles (cf. v. 2).
1 (1b) Los que confían en el Señor son inconmovibles;
igual que el monte Sión, permanecen para siempre.
Así como los montes rodean a Jerusalén,
el Señor rodea a su pueblo ahora y siempre.
No tiene miedo de malas noticias;
su corazón está firme, confiado en el Señor.
Confía en el Señor y haz lo bueno,
vive en la tierra y manténte fiel.
Ama al Señor con ternura,
y él cumplirá tus deseos más profundos.
Pon tu vida en las manos del Señor;
confía en él, y él vendrá en tu ayuda.
Hará brillar tu rectitud y tu justicia
como brilla el sol de mediodía.
10 (11) Señor,
los que te conocen, confían en ti,
pues nunca abandonas a quienes te buscan.
Segurança em Deus
Bem-aventurado o homem que confia no Senhor. Ele é como árvore plantada junto às águas — não temerá quando vier o calor.
»Pero bendito el hombre que confía en mí,
que pone en mí su esperanza.
Será como un árbol plantado a la orilla de un río,
que extiende sus raíces hacia la corriente
y no teme cuando llegan los calores,
pues su follaje está siempre frondoso.
En tiempo de sequía no se inquieta,
y nunca deja de dar fruto.
Confíen siempre en el Señor,
porque él es refugio eterno.
Dios es quien me salva;
tengo confianza, no temo.
El Señor es mi refugio y mi fuerza,
él es mi salvador.»
12 (13) Señor todopoderoso,
¡felices los que en ti confían!
7 (8) Unos cuentan con sus carros de guerra
y otros cuentan con sus caballos;
pero nosotros contamos con el Señor nuestro Dios.
8 (9) A ellos se les doblan las rodillas, y caen,
pero nosotros seguimos firmes y en pie.
Es mejor confiar en el Señor
que confiar en el hombre.
Es mejor confiar en el Señor
que confiar en grandes hombres.
Não confiar no homem
Não temas — em ti confiarei. Melhor é confiar no Senhor do que confiar no homem ou nos príncipes.
10 (11) Confío en Dios y alabo su palabra;
confío en el Señor y alabo su palabra;
11 (12) confío en Dios y no tengo miedo.
¿Qué me puede hacer el hombre?
5 (6a) Yo confío en tu amor;
mi corazón se alegra porque tú me salvas.
14 (15) Pero yo, Señor, confío en ti;
yo he dicho: «¡Tú eres mi Dios!»
4 (5) ¡Feliz el hombre que confía en el Señor
y no busca a los insolentes
ni a los que adoran a dioses falsos!
Jesús, el camino al Padre
«No se angustien ustedes. Crean en Dios y crean también en mí.