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1 Samuel 1

10 Y Ana, llorando y con el alma llena de amargura, se puso a orar al Señor 11 y le hizo esta promesa: «Señor todopoderoso: Si te dignas contemplar la aflicción de esta sierva tuya, y te acuerdas de y me concedes un hijo, yo lo dedicaré toda su vida a tu servicio, y en señal de esa dedicación no se le cortará el pelo.»1.11 No se le cortará el pelo: Véanse Nm 6.2 n.; Jue 13.4-5 nota.

12 Como Ana estuvo orando largo rato ante el Señor, Elí se fijó en su boca; 13 pero ella oraba mentalmente. No se escuchaba su voz; solo se movían sus labios. Elí creyó entonces que estaba borracha, 14 y le dijo:

¿Hasta cuándo vas a estar borracha? ¡Deja ya el vino!

15 No es eso, señor contestó Ana. No es que haya bebido vino ni ninguna bebida fuerte, sino que me siento angustiada y estoy desahogando mi pena delante del Señor. 16 No piense usted que soy una mala mujer, sino que he estado orando todo este tiempo porque estoy preocupada y afligida.

17 Vete en paz le contestó Elí, y que el Dios de Israel te conceda lo que le has pedido.

18 Muchísimas gracias contestó ella.

Luego Ana regresó por donde había venido, y fue a comer, y nunca más volvió a estar triste.

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