(9—20)
1 Un día David preguntó: «¿Ha quedado algún superviviente de la familia de Saúl, a quien yo pueda favorecer en memoria de Jonatán?»9.1 En memoria de Jonatán: 1 S 20.14-17.
2 Había un sirviente de la familia de Saúl, llamado Sibá, al cual llamaron para que se presentara ante David. Cuando Sibá se presentó, le preguntó el rey:
—¿Eres tú Sibá?
—Para servir a Su Majestad —respondió él.
3 Entonces el rey le preguntó:
—¿Queda todavía alguien de la familia de Saúl por quien yo pueda hacer algo en el nombre de Dios?
Y Sibá le respondió:
—Queda todavía un hijo de Jonatán, que es inválido de los dos pies.9.3 Cf. 2 S 4.4.
4 —¿Dónde está? —dijo el rey.
—En Lodebar,9.4 Lodebar: al oeste del río Jordán, en la región que ocupaba la tribu de Manasés. en casa de Maquir, hijo de Amiel —respondió Sibá.
5 Entonces el rey David ordenó que lo trajeran de aquel lugar; 6 y cuando Mefi-bóset,9.6 Mefi-bóset: Véase 4.4 nota. hijo de Jonatán y nieto de Saúl, llegó ante David, se inclinó en señal de reverencia.
—¡Mefi-bóset! —exclamó David.
—A las órdenes de Su Majestad —respondió él.
7 David le dijo:
—No tengas miedo, porque yo te voy a tratar muy bien, en memoria de Jonatán, tu padre. Haré que se te devuelvan todas las tierras de tu abuelo Saúl, y comerás siempre a mi mesa.
8 Pero Mefi-bóset se inclinó y dijo:
—¿Por qué se fija Su Majestad en este siervo suyo, si soy como un perro muerto?9.8 Perro muerto: Esta expresión, muy común en el antiguo Oriente, se utilizaba para expresar la autohumillación más extrema (1 S 24.14[15]; cf. 2 R 8.13) y también como insulto (2 S 16.9).
9 Sin embargo, el rey llamó a Sibá, el antiguo sirviente de Saúl, y le dijo:
—Le he entregado al nieto de tu amo todo lo que perteneció a él y a su familia. 10 Por lo tanto tú, con tus hijos y tus criados, labrarás la tierra para él y almacenarás lo que produzca, para que así pueda mantenerse la familia de tu amo,9.10 Estas antiguas posesiones de Saúl debieron de ser considerablemente extensas, ya que allí podía vivir y trabajar una familia tan numerosa. También eran abundantes los productos que se podían almacenar, como lo muestra el pasaje de 2 S 16.1-2. aunque Mefi-bóset, su nieto, comerá siempre a mi mesa.
Sibá, que tenía quince hijos y veinte criados, 11 respondió al rey:
—Todo lo que ha ordenado Su Majestad a este siervo suyo, se hará.
Y Mefi-bóset comía siempre a la mesa de David, como uno de los hijos del rey.9.11 Comía... los hijos del rey: es decir, no sólo compartía la mesa de David, sino que estaba bajo su protección (1 R 2.7; 2 R 25.27-29; cf. 1 R 18.19). Nótese, sin embargo, que Mefi-bóset (Merib-baal), por ser el único descendiente vivo de Saúl (cf. 2 S 21.7), tenía fundados motivos para considerarse heredero del reino que le correspondía a su abuelo (2 S 16.3). Haciéndolo sentar a su mesa, David lo tenía bien vigilado. Cf. también el comportamiento ambiguo de Mefi-bóset durante el alzamiento de Absalón (2 S 19.24-30).12 Además tenía un hijo pequeño que se llamaba Micaías,9.12 Micaías: Cf. 1 Cr 8.34-38. y todos los que vivían en casa de Sibá estaban al servicio de Mefi-bóset. 13 Pero Mefi-bóset, que era inválido de ambos pies, vivía en Jerusalén, porque comía siempre a la mesa del rey.