4 Me acuerdo siempre de tus lágrimas,1.4 Posible alusión a la ocasión narrada en Hch 20.36-38, o bien a las lágrimas que acompañarían la ferviente labor de Timoteo durante su trabajo (cf. de Pablo mismo en Hch 20.19,31). y quisiera verte para llenarme de alegría.
No avergonzarse del evangelio
6 Por eso te recomiendo que avives el fuego del don que Dios te dio cuando te impuse las manos.1.6 Sobre la imposición de las manos, véase 1 Ti 4.14 n.