3 No se dejen engañar de ninguna manera.2.3 No se dejen engañar: es decir, acerca del momento del regreso de Cristo (v. 2; cf. también 1 Ts 5.1-4). Pues antes de aquel día tiene que venir la rebelión contra Dios,2.3 La rebelión: Cf. Mt 24.10-12,23-24; 1 Ti 4.1-2. Esta palabra, traducida por apostasía en algunas versiones, se aplicaba tanto a la sublevación contra algún gobierno como a la negación de la fe en Dios. En esta sección, el autor utiliza conceptos del AT (Dn 11.36-37; cf. también Ez 28.2), con ecos del «horrible sacrilegio» de Dn 9.27; 11.31; 12.11. cuando aparecerá el hombre malvado,2.3 El hombre malvado: se alude aquí a un personaje enemigo de Dios y de Jesucristo, que aparecerá en los últimos tiempos. Cf. 1 Jn 2.18, y véase Ap 13.1-2 n. el que está condenado a la perdición. 4 Este es el enemigo que se levanta contra todo lo que lleva el nombre de Dios o merece ser adorado, y llega incluso a instalar su trono en el templo de Dios, haciéndose pasar por Dios.
5 ¿No recuerdan que yo les hablaba de esto cuando aún estaba con ustedes? 6 Y ahora ustedes saben qué es lo que lo detiene,2.6-7 Las expresiones lo que lo detiene y el que ahora lo está deteniendo han sido interpretadas de diversas maneras. Algunos las entienden como referencias al gobierno romano de aquel tiempo, que mantenía un régimen de paz y orden; otros piensan que se trata del poder de Dios, o las refieren al mismo Satanás. para que no aparezca antes de su debido tiempo. 7 Pues el plan secreto de la maldad ya está en marcha; solo falta que sea quitado de en medio el que ahora lo está deteniendo. 8 Entonces aparecerá aquel malvado, a quien el Señor Jesús destruirá con el soplo de su bocaIs 11.4. y reducirá a la impotencia cuando regrese en todo su esplendor.