Siete ángeles con siete calamidades#15.1 Como última figura simbólica de esta sección (11.19—15.1) pueden verse estos siete ángeles con copas. Esta visión prepara la sección siguiente (15.2—16.21).
1 Vi en el cielo otra señal grande y asombrosa: siete ángeles con las siete últimas calamidades, con las cuales llegaba a su fin la ira de Dios.
(15.2—16.21)
Visión preparatoria
2 Vi también lo que parecía ser un mar de cristal15.2-3 Un mar de cristal: Cf. Ap 4.6. mezclado con fuego; junto a ese mar de cristal estaban de pie, con arpas15.2-3 Con arpas: Ap 14.2. que Dios les había dado, los que habían alcanzado la victoria sobre el monstruo y su imagen, y sobre el número de su nombre.Ap 13.18.3 Y cantaban el canto de Moisés,15.2-3 El canto de Moisés: Cf. Ap 14.3; alusión a Ex 15.1-18. La mención del mar recuerda la victoria de Dios sobre los egipcios en el Mar Rojo (Ex 14). Este cap. y el siguiente contienen muchas alusiones a las plagas de Egipto y al éxodo de los israelitas (véanse las notas a 16.2-10 y también 16.13 nota). siervo de Dios, y el canto del Cordero. Decían:
«Grande y maravilloso es todo lo que has hecho,
Señor, Dios todopoderoso;
rectos y verdaderos son tus caminos,
oh Rey de las naciones.
4 ¿Quién no te temerá, oh Señor?
¿Quién no te alabará?Jer 10.7.
Pues solamente tú eres santo;
todas las naciones vendrán y te adorarán,Sal 86.9.
porque tus juicios han sido manifestados.»
5 Después de esto, miré y vi abrirse en el cielo el santuario, la tienda de la alianza.15.5 Ap 11.19; cf. Ex 38.21; Nm 9.15; 18.2. Tienda de la alianza: Lit. tienda del testimonio. Se alude a la «Tienda del encuentro con Dios» o tabernáculo (Ex 39.32), y a su modelo celestial (Ex 25.8-9).6 Del santuario salieron aquellos siete ángeles que llevaban las siete calamidades. Iban vestidos de lino limpio y brillante, y llevaban cinturones de oro a la altura del pecho. 7 Uno de los cuatro seres vivientesAp 4.6-8. dio a cada uno de los siete ángeles una copa de oro llena de la ira de Dios, el cual vive por todos los siglos. 8 Y el santuario se llenó del humo15.8 Ex 40.34; 1 R 8.10-11; 2 Cr 5.13-14; Is 6.4. procedente de la grandeza y del poder de Dios, y nadie podía entrar en él hasta que hubieran terminado las siete calamidades que llevaban los siete ángeles.