14 Eran espíritus de demonios, que hacían señales milagrosas y salían a reunir a todos los reyes del mundo para la batalla del gran día del Dios todopoderoso.
15 «Miren, yo vengo como el ladrón.16.15 Ap 3.3; cf. Mt 24.42-44; Lc 12.39-40; cf. también 1 Ts 5.2-3. Se interrumpe la narración para incorporar un mensaje de Jesús. Dichoso el que se mantiene despierto y conserva su ropa, para que no ande desnudo y se vea la vergüenza de su desnudez.»16.15 La tercera «bienaventuranza» (véase Ap 1.3 nota).
16 Y reunieron a los reyes en el lugar que en hebreo se llama Harmagedón.16.16 Preparación para la batalla final de Ap 19.11-21. Harmagedón: única mención de este nombre en toda la Biblia; en hebreo significa monte (o región montañosa) de Meguido. El nombre sugiere el conflicto final, ya que en la llanura de Meguido, también llamada valle de Jezreel o de Esdrelón, se habían librado muchas batallas famosas (cf. Jue 5.19; 6.33—7.22; 2 R 9.27; 23.29-30; Zac 12.11).