5 Pero uno de los ancianos me dijo: «No llores más, pues el León de la tribu de Judá,5.5 El León de la tribu de Judá: imagen tomada de Gn 49.9-10, tradicionalmente entendido como pasaje que alude al Mesías. En la literatura judaica de la época, el león aparece como figura del Mesías, vencedor del mal. el retoño de David,5.5 El retoño de David: alusión a Is 11.1,10; cf. Ap 22.16. ha vencido5.5 Ha vencido: Ap 3.21; cf. Jn 16.33. y puede abrir el rollo y romper sus siete sellos.»5.5 Sólo Jesucristo, el Cordero, puede abrir el rollo, porque él es quien revela el sentido de la historia de la humanidad y la lleva a su término.
6 Entonces, en medio del trono y de los cuatro seres vivientes, y en medio de los ancianos, vi un Cordero.5.6 Cordero: Cf. Is 53.7,10-12, y véase Jn 1.29 n. En el Apocalipsis no es raro que se combinen diversos símbolos, incluso algunos claramente contradictorios (león-cordero). El Cordero sacrificado es símbolo del Cristo que ha salido victorioso mediante su sufrimiento y su muerte. Cf. Lc 24.26; Hch 8.32-35; 1 P 1.18-19. Estaba de pie, pero se veía que había sido sacrificado. Tenía siete cuernos y siete ojos,5.6 El cuerno es símbolo frecuente de fuerza y poder (Dt 33.17 y el hebreo de Sal 18.2 [3]; 112.9). Los siete cuernos representan la plenitud del poder de Cristo, el Cordero (cf. Mt 28.18; 1 Co 1.24). Respecto a la imagen de los siete ojos, cf. Zac 4.10. que son los siete espíritus5.6 Los siete espíritus simbolizan la plenitud del Espíritu de Dios (véase Ap 1.4 nota; cf. 4.5; también Is 11.2). de Dios enviados por toda la tierra. 9 Y cantaban este canto nuevo:5.9 Sal 33.3; 98.1; Is 42.10. A diferencia del canto a Dios Padre como Creador (Ap 4.11), este canto nuevo se dirige a Cristo Redentor. A él se le rinde la misma adoración que a Dios Padre.
«Tú eres digno de tomar el rollo y de romper sus sellos,
porque fuiste sacrificado;
y derramando tu sangre redimiste5.9 Redimiste: o compraste; véanse Ro 3.24 nota y 1 P 1.18 nota. para Dios
gentes de toda raza, lengua, pueblo y nación.