7 Cuando el Cordero rompió el cuarto sello, oí que el cuarto de los seres vivientes decía: «¡Ven!» 8 Miré, y vi un caballo amarillento, y el que lo montaba se llamaba Muerte. Tras él venía el que representaba al reino de la muerte, y se les dio poder sobre la cuarta parte del mundo, para matar con guerras, con hambres, con enfermedades y con las fieras de la tierra.6.7-8 El cuarto sello: peste. Amarillento: o bayo, verdoso, sugiere la palidez de la muerte. Cf. Ez 14.21. Reino de la muerte: Véase Índice temático. Se presentan así las tres calamidades tradicionales de la humanidad: guerra, hambre y peste.
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