10Pues voy a demostrarles que el Hijo del hombre2.10 Hijo del hombre: Véanse Mt 8.20 nota e Índice temático. tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados.Entonces le dijo al paralítico:
11—A ti te digo, levántate, toma tu camilla y vete a tu casa.
12El enfermo se levantó en el acto, y tomando su camilla salió de allí, a la vista de todos. Por esto, todos se admiraron y alabaron a Dios, diciendo:—Nunca hemos visto una cosa así.
2pensó: «¿Lo habrán demorado allá? ¿Será que Gabael murió y nadie le entrega el dinero?»
5—¡Ay, hijo mío! ¿Por qué te dejé ir, luz de mis ojos?
6Pero Tobit le decía:—¡Cállate, querida, no te preocupes! Él está bien. Habrán tenido allá alguna demora. Pero el hombre que lo acompaña es de confianza, y además es pariente nuestro. No te pongas triste por él, querida, que ya estará por llegar.
5Vale más reprender con franquezaque amar en secreto.
9Para alegrar el corazón, buenos perfumes;para endulzar el alma, un consejo de amigos.27.9 Para endulzar... de amigos: traducción probable. Hebreo oscuro. Cf. vv. 5-6.
18El que cuida de la higuera come los higos;el que cuida de su amo recibe honores.
3¡Esforcémonos por conocer al Señor!El Señor vendrá a nosotros,tan cierto como que sale el sol,tan cierto como que la lluvia riega la tierraen otoño y primavera.
4Dice el Señor:«¿Qué haré contigo, Efraín?¿Qué haré contigo, Judá?El amor que ustedes me tienenes como la niebla de la mañana,como el rocío de madrugada, que temprano desaparece.6.4 Cf. Os 13.3.
6Lo que quiero de ustedes es que me amen,y no que me hagan sacrificios;que me reconozcan como Dios,y no que me ofrezcan holocaustos.6.6 Los holocaustos (cf. Lv 1) no pueden sustituir el amor y la fidelidad requeridos por …
6doce mil de la tribu de Aser, doce mil de la tribu de Neftalí, doce mil de la tribu de Manasés,
9Después de esto, miré y vi una gran multitud de todas las naciones, razas, lenguas y pueblos.7.9 Cf. Dn 7.14. Esta gran multitud son los que salieron victoriosos de la gran tribulación (v. 14); véase 7.4 n. Estaban en pie delante del trono y delante del Cordero, y eran tantos que nadie podía contarlos. Iban vestidos de blanco7.9 Vestidos de blanco: Véase Ap 3.4 n. y llevaban palmas7.9 Palmas: símbolo de victoria (1 Mac 13.51;Jn 12.13). en las manos.
12diciendo:«¡Amén!7.12 Amén: Véase 1.6 nota.La alabanza, la gloria,la sabiduría, la gratitud,el honor, el poder y la fuerzasean dados a nuestro Dios por todos los siglos.¡Amén!»
6Lo que nace de padres humanos, es humano; lo que nace del Espíritu, es espíritu.
16»Pues Dios amó tanto al mundo, que dio a su Hijo único, para que todo aquel que cree3.16 Cree: Véase Jn 1.12 n. en él no muera,3.16 No muera: Lit. no se pierda o no perezca. sino que tenga vida eterna.3.16 1 Jn 4.9-10; cf. Gn 22.2,12; Heb 11.17.
29En una boda, el que tiene a la novia es el novio; y el amigo del novio, que está allí y lo escucha, se llena de alegría al oírlo hablar. Así también mi alegría es ahora completa.3.29 Juan se compara con el amigo del novio. Cf. Mc 2.19, donde los amigos del novio son los discípulos.
35¿Quién nos podrá separar del amor de Cristo? ¿El sufrimiento, o las dificultades, o la persecución, o el hambre, o la falta de ropa, o el peligro, o la muerte violenta?8.35 Muerte violenta: Lit. espada.
37Pero en todo esto salimos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.
38Estoy convencido de que nada podrá separarnos del amor de Dios: ni la muerte, ni la vida, ni los ángeles, ni los poderes y fuerzas espirituales, ni lo presente, ni lo futuro,
39ni lo más alto, ni lo más profundo, ni ninguna otra de las cosas creadas por Dios. ¡Nada podrá separarnos del amor que Dios nos ha mostrado en Cristo Jesús nuestro Señor!
5Entonces el rey ordenó:—Busquen en seguida a Amam, para que cumplamos el deseo de Ester.Así los dos fueron al banquete de que Ester había hablado.
8que si Su Majestad me tiene cariño, asista mañana, acompañado de Amam, a otro banquete que voy a preparar en su honor. Entonces haré lo que Su Majestad me pide.5.8 La demora de Ester para expresar su petición crea una tensión creciente en el desarrollo de la acción.
9Amam salió del banquete muy contento y satisfecho; pero se llenó de ira al ver a Mardoqueo en el patio del palacio.
18»Pero ¿será verdad que Dios puede vivir con los hombres sobre la tierra? Si el cielo, en toda su inmensidad, no puede contenerte, ¡cuánto menos este templo que he construido para ti!2~Cr 2.6.
22»Cuando alguien cometa una falta contra su prójimo, y le obliguen a jurar ante tu altar en este templo,
42No desaires, Dios y Señor, al rey que has escogido.Recuerda tu amor por David, tu siervo.»Sal 132.8-10.
1Ahora paso al asunto de los alimentos ofrecidos en sacrificio a los ídolos.8.1 Gran parte de la carne vendida en el mercado era de animales sacrificados a dioses paganos, lo cual suscitaba problemas de conciencia en algunos cristianos. Es verdad lo que se dice: que todos tenemos el conocimiento de la verdad;8.1-3 Todos tenemos el conocimiento de la verdad: frase que Pablo probablemente cita de la carta que los corintios le habían escrito (véase 1 Co 7.1-40 n.). Algunos de ellos, que se imaginaban tener el conocimiento de la verdad, se sentían libres de los prejuicios de otros y, por lo tanto, superiores a ellos. pero el conocimiento hincha de orgullo, en tanto que el amor edifica la comunidad.8.1 Edifica la comunidad: de manera figurada, se presenta al pueblo de Dios como un edificio en construcción (1 Co 3.9-16).
3Pero si alguien ama a Dios, Dios lo conoce a él.Gl 4.9.
6para nosotros no hay más que un solo Dios, el Padre, en quien todo tiene su origen y para quien nosotros existimos.8.6 Mal 2.10; Ro 11.36; Ef 4.6. Y hay también un solo Señor, Jesucristo, por quien todas las cosas existen,8.6 Jn 1.3; Col 1.16; Heb 1.2. incluso nosotros mismos.
13… la libertad cristiana practicada con amor y respeto por la conciencia …
11Dar limosna es hacer una ofrenda agradable al Altísimo.4.7-11 El valor de la limosna es uno de los temas importantes de este libro. Dt 15.7-11; Tb 12.8-9; Eclo 3.30—4.6; Lc 16.9.
13Así que, hijo mío, ama a los demás israelitas, que son hermanos tuyos. Que no se llene de orgullo tu corazón, y llegues a despreciarlos, y te niegues a casarte con una mujer israelita. Porque el orgullo trae al hombre gran inquietud y ruina, y la ociosidad trae pobreza y miseria. La ociosidad es la madre del hambre.Pr 16.18;19.15.
16Comparte tu pan con el hambriento y tu ropa con el harapiento.Is 58.6-7;Mt 25.35-36. Si te sobra algo, dalo de limosna. Cuando des limosna, no seas tacaño.4.16 Cf. 4.7-11.
6—¡El enemigo y adversario es este malvado Amam! —respondió Ester.Al oír esto, Amam se quedó paralizado de miedo ante el rey y la reina.
10Y así Amam fue colgado en la misma horca que había preparado para Mardoqueo.7.10 Pr 5.22; 26.27; cf. Eclo 27.26-27(29-30). Con eso se calmó la ira del rey.
4Dios nos escogió en Cristo desde antes de la creación del mundo, para que fuéramos santos y sin defecto1.4 Sin defecto: Cf. Ef 5.27; Col 1.22; Jud 24. La misma expresión se aplicaba a los animales ofrecidos en sacrificio (Ex 12.5; Lv 1.3,10; Heb 9.14; 1 P 1.19; cf. Ro 12.1). en su presencia. Por su amor,
5… en su presencia en el amor. …
7,8En Cristo, gracias a la sangre que derramó,1.7-8 Gracias a la sangre que derramó: esto es, por su muerte redentora en la cruz (cf. Lv 1.3-17; Heb 9.11-14). tenemos la liberación y el perdón de los pecados.1.7-8 Liberación: Véase Ro 3.24 nota. Pues Dios ha hecho desbordar sobre nosotros las riquezas de su generosidad, dándonos toda sabiduría y entendimiento,1.7-8 Col 1.9. Dándonos: otra posible traducción: actuando con. Esta frase también puede unirse al v. siguiente.
15… en el Señor Jesús y amor para con todo el pueblo …
19y cuán grande y sin límites es su poder, el cual actúa en nosotros los creyentes. Este poder es el mismo que Dios mostró con tanta fuerza y potencia
6y le dijo:—Si de veras eres Hijo de Dios, tírate abajo; porque la Escritura dice:"Dios mandará que sus ángeles te cuiden.Te levantarán con sus manos,para que no tropieces con piedra alguna."4.6 Sal 91.11-12, promesa hecha a los que confían en el Señor, no a quienes lo pongan a prueba (v. 7).
9le dijo:—Yo te daré todo esto, si te arrodillas y me adoras.
16El pueblo que andaba en la oscuridadvio una gran luz;una luz ha brilladopara los que vivían en sombras de muerte.»4.15-16 Cf. Is 9.1-2 (8.23—9.1); los territorios de Zabulón y Neftalí, que habían sufrido en las guerras con Asiria, recibirían nuevamente las bendiciones de Dios. Véase Mt 1.22 n.