11Pero deseamos que cada uno de ustedes siga mostrando hasta el fin ese mismo entusiasmo, para que se realice completamente su esperanza.
15Abraham esperó con paciencia, y recibió lo que Dios le había prometido.
18… y hemos confiado en la esperanza que él nos ha dado.
19Esta esperanza mantiene firme y segura nuestra alma, igual que el ancla mantiene firme al barco. Es una esperanza que ha penetrado hasta detrás del velo6.19 Detrás del velo: en el Lugar Santísimo de la Tienda del Encuentro (Lv 16.2), vista aquí como figura del templo celestial, donde Jesús ha entrado como sacerdote para permitirnos el libre acceso a Dios (v. 20; Heb 9.7 n.). Véase también Mt 27.51 n. en el templo celestial,