6 Llévame grabada8.6 Grabada: Lit. como un sello. Los sellos se hacían de metal o de piedra y servían para certificar la autenticidad de un documento escrito. El propietario llevaba su sello como anillo (Jer 22.24) o atado al cuello (Gn 38.18), y no se separaba de él por ningún motivo (cf. Hag 2.23). en tu corazón,
¡llévame grabada en tu brazo!
El amor es inquebrantable como la muerte;
la pasión,8.6 La pasión: La palabra hebrea suele traducirse por celos; pero como este término tiene algunas connotaciones negativas, es preferible la traducción aquí propuesta, máxime si se tiene en cuenta el paralelismo con la palabra amor (véase la Introducción a los Salmos [2]). inflexible como el sepulcro.8.6 Sepulcro: heb. sheol, o reino de los muertos. Véase Sal 6.5(6) n.
¡El fuego ardiente del amor
es una llama divina!8.6 Llama divina: Lit. llama de Yah, abreviación del nombre divino Yahvé, que en esta versión se traduce por el Señor (véase Ex 3.15 n.). Nótese asimismo que el nombre de Dios, puesto al lado de un sustantivo, tiene a veces en el AT un valor de superlativo (véase Gn 1.2 nota), y por eso algunos proponen la traducción llama ardiente. Otros, en cambio, traducen por rayo, ya que éste es el sentido que tiene algunas veces la expresión fuego de Dios (cf. 2 R 1.12).
7 El agua de todos los mares8.7 El agua de todos los mares: alusión a las aguas del océano primordial (véase Gn 1.2 nota), que en algunos textos del AT aparecen asociadas a la muerte (cf. 2 S 22.5-6,17; Sal 18.4-5[5-6],16[17]; Jon 2.2-3). De ahí la conexión de esta frase con las del v. anterior.
no podría apagar el amor;
tampoco los ríos podrían extinguirlo.
Si alguien ofreciera todas sus riquezas
a cambio del amor,
burlas tan solo recibiría.8.7 En el antiguo Israel los matrimonios se arreglaban entre las familias y el novio debía pagar una dote (cf. Gn 34.12). Algunos ven aquí una crítica a esta costumbre, que subordinaba el amor a los intereses familiares.
Coro